La inyección de capital que realizará Pemex en los astilleros gallegos Navantia y Barreras para la construcción de floteles se traducirá en la creación de 900 empleos durante un periodo estimado de 28 meses. En las ciudades gallegas Ferrol y Vigo se generarán 400 y 500 puestos, cifras muy austeras para los más de 4,000 trabajadores con los que cuentan en total ambos astilleros.

El anuncio inicial de la llegada de la petrolera mexicana a Galicia se realizó en septiembre del 2012 en plena campaña electoral de las selecciones autonómicas en el noreste de España.

El candidato del Partido Popular y posterior presidente de la Xunta de Galicia, Manuel Feijóo Aragón, afirmaba que el contrato con la petrolera mexicana supondría la solución para todo el sector naval de Galicia.

Un año y tres meses después, la adjudicación se hizo real y la mexicana Pemex Exploración y Producción informó el martes que PMI Norteamérica, en asociación con dos astilleros gallegos (Hijos de J. Barreras y Navantia) construirán dos floteles en Vigo y Ferrol. Estos hoteles flotantes supondrán una inversión de 300 millones de euros ( 5,500 millones de pesos) para la región española.

Desde Galicia, los trabajadores de las factorías consideran que la noticia se recibe con alegría –y alivio-, pero la inversión es insuficiente para mitigar la situación de inactividad que viven las comarcas. España vive una crisis económica desde el 2008 y la tasa de desempleo alcanza 26.03 por ciento.

Para el astillero de Ferrol, la construcción de uno de los floteles será una solución menor para Navantia Ferrol que ha despedido a 3,500 empleados en los últimos dos años. Ignacio Naveiras, portavoz de la factoría, consideró que la solicitud de Pemex es una propuesta interesante, pero la solución. El astillero cuenta con 2,300 personas de plantilla principal.

Vivimos en una comarca cuya economía pivota prácticamente sobre el sector naval y la verdad que el deterioro económico de la comarca es importantísimo , dijo Naveiras en entrevista telefónica desde España.

En Vigo el sentimiento agridulce se repite. Las licitaciones (de Pemex) generan unos volúmenes de empleo, pero no contribuyen a arreglar el problema de forma definitiva ni mucho menos , dijo Ramón Sarmiento, portavoz del sindicato de Comisiones Obreras en el astillero Barreras y responsable del sindicato para el sector naval de toda España.

Manuel Grandal, responsable de la Confederación Intersindical Gallega de Ferrol, consideró la noticia como un pequeño balón de oxígeno . En Ferrol un barco de este tipo da trabajo para la cuarta parte de la plantilla , dijo.

Desde Pemex entienden que el pueblo gallego pueda sentirse decepcionado, pero la decisión de realizar su apuesta tanto por el astillero de Barreras como el de Navantia fue resultado de una licitación internacional que demostró que las factorías gallegas eran la opción más conveniente tanto desde el terreno económico como desde el tecnológico. Se trató de un asunto técnico y no político, dijo una fuente de la petrolera que pidió no ser citada.

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