Las cosas cambian con el paso de los años. Pero, sin importar la edad, los niños buscan juguetes, para tener fantasías que los hagan pertenecer a un grupo de amigos con los que se identifiquen o que se conviertan en un modelo a seguir al que probablemente idealicen.

El mercado de niños es sumamente interesante e importante en el país, la industria del juguete es un mercado en constante crecimiento, por el número de niños , detalla Erick Peña, director de Mercadotecnia de Build a Bear, una empresa donde los peques dan vida a su mejor compañero, el oso de felpa.

El INEGI detalla que México cuenta con una población de 28.1 millones de niños de 0 a 12 años, potencial segmento para la industria del juguete. Son los niños los más importantes en la selección de un artículo.

En el segmento al que estamos dirigidos, que es un nivel económico medio alto, generalmente las personas de ese nivel están dispuestas a gastar grandes sumas de dinero en el entretenimiento de sus hijos y qué mejor que en uno sano , asegura Peña. Build a Bear tiene dos años de operaciones en México; tiene 9 sucursales y espera llegar a 30 en el 2012.

NIÑOS, CON EL PODER EN SUS MANOS

El más reciente estudio de TNS Research México, titulado Kids Study, muestra que en la toma de decisión para la compra de un juguete los niños tienen la mayor influencia, con 42%, los padres, 27% y en conjunto, 25 por ciento.

Son este tipo de decisiones las que pueden hacer que empresas como Build a Bear o Distroller, que produce artículos de diseño, se preocupen por ofrecer ideas innovadoras que dejen en los niños una sensación de wow! .

Lo que hace fuerte a Build a Bear es la experiencia que vive el niño. Nosotros le llamamos el sentimiento ‘wow!’. Que el niño juegue con su imaginación y le dé vida a su mejor amigo, que lo vista y que le transfiera una personalidad es lo que hace que sea un producto bastante interesante para ellos y para los padres , dice Erick Peña, jefe de Mercadotecnia.

La empresa mexicana Distroller busca lo mismo. Amparo Serrano, creadora de la firma, busca impulsar el sueño en los menores con los Neonatos, bebés de felpa o toalla que comercializa la tienda.

Yo no tenía mucho dinero para que los Neonatos estuvieran llenos de tecnología en su fabricación, por eso formé una filosofía a su alrededor donde la idea es fomentar la imaginación y el cuidado por medio del juego , afirma Amparín.

Ambas empresas buscan interactuar con sus pequeños clientes ayudándolos a dar vida a sus muñecos, a los que imprimirán su personalidad con ropa, productos o accesorios para vestirlos y cuidarlos.

El estudio de TNS Research México revela que los menores tienen diferentes intereses dependiendo la edad.

  • De 0 a 5 años prefieren la fantasía
  • De 6 a 8 años gustan por pertenecer a un grupo
  • Y de 9 a 12 años buscan variedad o modelos a seguir

A JUGAR SE HA DICHO

Un concepto diferente es el que puede vivir el niño en Build a Bear. El menor selecciona su peluche, le agrega voz o sonidos, lo rellena de manera agradable, gordo, delgado, suave o rígido. Lo viste con ropa de moda con la que le imprime su sello personal. El niño puede registrar a su nuevo amigo con un nombre y jugar con él desde Internet.

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En Distroller, se selecciona al Neonato que más le guste al menor, lo pesa, incuba, le coloca sueros para crecer mejor y lo cuida con comida real de la que absorbe su esencia.

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raul.delgado@eleconomista.mx