HUNTSVILLE, Canadá. El crujir de la nieve siempre le ha erizado la piel, sensación que parece multiplicarse cuando son sus pasos los que provocan aquel sonido. Y es que ella siempre ha sido una amante de la naturaleza, pero los paisajes nevados le recuerdan que está viva, la llenan de tranquilidad, la colman de inspiración y le producen una inmensa felicidad.

Así, con sus pies hundiéndose sobre la nieve, decide explorar estas tierras canadienses en busca de una dosis de adrenalina, de esa que, dicen, generan los deportes invernales.

Enfundada en su traje de esquí, se dirige al parque Provincial Arrowhead. Ahí cambia sus botas por unos patines. Sabe que patinando es la única forma de internarse por el imponente bosque.

Todavía no comienza a deslizarse por los 1.3 kilómetros de pista, cuando se escucha su primer suspiro. La razón es clara, está nevando.

Con una sonrisa inicia la aventura, recordando en los primeros segundos, justo cuando todavía le cuesta trabajo mantener el equilibrio, que han transcurrido varios años desde la última vez que patinó, pero el entusiasmo de la nieve acariciando su rostro la hace seguir.

La primera curva pone a prueba su destreza para mantenerse en pie y de pronto, cuando deja de luchar, se percata que sigue en pie. Sí, ya está patinando. Ahora que el equilibro no requiere su atención, deja que aquel sonido que provocan los patines sobre el hielo se convierta, casi mágicamente, en música y en el vaivén de sus piernas.

Rodeada de arbustos con ramas teñidas de blanco, vuelve a suspirar, mientras fantasea con ser una patinadora profesional, pero aquellos pensamientos que la distraen, casi la llevan al suelo.

Muskoka

Senderos de aventura

Tras varias vueltas a la pista, decide cambiar los patines por las famosas raquetas de nieve, también conocidas como snowshoe. El sendero está marcado, pero los montículos de nieve que se forman a las orillas del camino, le provocan curiosidad, así que se dirige hacia ellos.

Su primer paso se hunde casi hasta la rodilla, sensación que la motiva a continuar, pues cada paso comprime la nieve, provocando aquel sonido que tanto le entusiasma e inspira.

Esta aventura, también requiere equilibrio para no caerse, con la diferencia, que allí cada caída parece suceder en cámara lenta, pues la nieve funge como un enorme amortiguador de golpes.

Cuando siente que la diversión fue suficiente, centra su atención en el paisaje, en el sonido, en el viento y en la nieve que, como pelusa, cae del cielo. Con la piel erizada, sonríe, quizás, los lentes de sol no dejan ver que aquel momento le llenó los ojos de lágrimas, de esas que algunos sacan de emoción.

De vuelta a la camioneta, toma conciencia de la baja temperatura y con las mejillas heladas, descubre que su celular marca 12 grados bajo cero, y confirma que la emoción y la adrenalina lograron elevar varios grados el termómetro.

Muskoka

A surcar lagos

El día siguiente promete nuevas experiencias, algunas más gélidas que otras, así que vuelve a vestirse para practicar deportes invernales.

En el lobby del hotel, Bob Island, le da la bienvenida con una gran sonrisa. Él sabe que la actividad que instruye garantiza mucha diversión. Mientras revisa su vestuario para asegurarse que es el adecuado para surcar el lago a bordo del snowmobile, le explica cómo debe conducir la motonieve.

Antes de internarse en los paisajes blancos, ella debe mostrar sus habilidades al volante, así que da varias vueltas a la pista 66 para desafiar su destreza.

Después de pasar la prueba, Bob la invita a seguirlo. Una pendiente avisa que están muy cerca del Lago Península, cuerpo de agua que durante el invierno se congela y que con la nevada del día anterior se convierte en un sendero ideal para la snowmobile.

Si bien, la velocidad depende, siempre de Bob, por cuestiones de seguridad, a veces él la incita a apretar el acelerador para dejarle sentir la adrenalina de surcar la nieve.

De pronto, el instructor levanta la mano, indicándole que debe parar; con una seña más, ella apaga el motor y baja del vehículo. Él dice, con esa sonrisa que lo caracteriza y mientras señala con la mano izquierda el horizonte, que ese es uno de los paisajes más bellos del distrito municipal de Muskoka y qu , quizás, también sea la postal invernal más espectacular de la provincia de Ontario. Ella afirma con la cabeza.

El regreso es lento. Bob intuye que ella desea capturar esos paisajes en su memoria, así que baja la velocidad, permitiéndole grabar en sus recuerdos aquellos momentos.

Muskoka

Un singular establo

Después de una mañana cargada de adrenalina, continúa explorando la zona, pero ahora a bordo de un trineo jalado por dos grandes caballos.

El conductor de este singular medio de transporte la invita a subirse y le recuerda que este recorrido panorámico es una gran oportunidad no sólo para hacer las mejores fotos, sino para escuchar el viento y admirar los reflejos del sol en esa inmensa superficie nívea.

Sin más indicaciones, los caballos comienzan a avanzar a trote lento, como si supieran que la tripulación desea capturar cada detalle del recorrido.

Luego de subir y bajar un par de pendientes el trineo regresa al punto de salida. Es momento de visitar el establo. Allí la belleza de una vaca de las tierras altas, la sorprende con su brillante pelaje.

Del otro lado, puede admirar un caballo que se resiste a acercarse, un par de pavorreales caminan en la nieve, pegada a la cerca una oveja y casi junto a ella un burro que le encanta ser fotografiado.

Sale del establo conmovida por la convivencia con aquellos animales, algunos de ellos, reconoce, nunca los había visto, pero sabe que para saciar esa emoción es necesaria una dosis más de adrenalina, así que se dirige al centro de actividades invernales de Deerhurst Resort por una bicicleta.

Muskoka

Paseo sobre ruedas

Las gruesas y grandes ruedas la sorprenden, pero no la intimidan. Después de practicar unos minutos, se dirige al circuito de Fat Bike para, una vez más, poner a prueba su destreza.

Un par de subidas le exigen pedalear más rápido; sin embargo, su esfuerzo no es suficiente para subir aquella pendiente, lo que la obliga a bajar de la bici un par de ocasiones.

La emoción por controlar la bici, la hace intentarlo en varias ocasiones, pero su habilidad y condición física no le permiten lograr aquel triunfo, por lo que decide cambiar la bici por los esquíes.

Muskoka

Atardecer esquiando

Con los esquíes puestos y llena de curiosidad por practicar, por primera vez, cross country o esquí de fondo, comienza a mover las piernas y se impulsa con los bastones para alcanzar mayor velocidad.

Otra vez, el crujir de la nieve le eriza la piel, sensación que se detona con la puesta de sol y con el viento soplando su rostro.

En ese momento, ella aún desconoce que este deporte es originario de los países nórdicos y consiste en recorrer largas distancias en corto tiempo. Y qué bueno que lo desconoce, porque ahora pierde el tiempo fotografiando cómo se oculta el sol.

Fue aquí en Muskoka, un rincón de la provincia de Ontario, donde se deshizo de la tristeza que la invadía desde meses atrás. Y es que esos paisajes nevados y la adrenalina que provocan los deportes invernales la llenó, nuevamente, de inspiración.

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Hospedaje

Deerhurst Resort

  • www.deerhurstresort.com
  • 1235 Deerhurst Drive, Huntsville, Ontario, Canadá.
  • Tel: (00705) 789-6411

Restaurantes

Maple Pub & Patio

  • www.deerhurstresort.com
  • 1235 Deerhurst Drive, Huntsville, Ontario, Canadá.
  • Tel: (00705) 789-6411

Steamers Steakhouse

  • www.deerhurstresort.com
  • 1235 Deerhurst Drive, Huntsville, Ontario, Canadá.
  • Tel: (00705) 789-6411

Eclipse Dining Room

  • www.deerhurstresort.com
  • 1235 Deerhurst Drive, Huntsville, Ontario, Canadá.
  • Tel: (00705) 789-6411

Cómo llegar

Aeroméxico y Air Canada operan vuelos directos desde la Ciudad de México a Toronto. Desde ahí se debe continuar en auto. El tiempo aproximado de traslado es de 2 horas y media.

Dato de viaje

Este año se celebra el 150 aniversario de Ontario como provincia y los festejos incluyen actividades deportivas y culturales.

Desde 1860, Muskoka ha sido el lugar de vacaciones para la nobleza americana y canadiense. Y desde aquellos años alberga algunos de los resorts invernales más sofisticados de la provincia de Ontario.

mfh