El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) impulsó el comercio de productos entre México y Estados Unidos 654%, convirtiendo al primero, un país en desarrollo, en el mayor socio comercial del segundo, el principal importador de mercancías del mundo.

Ese puede ser el principal efecto del TLCAN, un tratado que dejará de funcionar el primer minuto de este miércoles, cuando sea remplazado por el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Con ello, el TLCAN habrá tenido una duración de 26 años y medio, cerrando una etapa marcada por la creciente integración de las cadenas de valor en entre los tres países. “México se convirtió en el primer socio comercial de Estados Unidos y en el tercero de Canadá”, dijo este lunes Luz María de la Mora, subsecretaria de Comercio Exterior de la Secretaría de Economía.

En efecto, en la parte estadística más destacada, las exportaciones de mercancías de México a su vecino del norte escalaron 797% de 1993 –el año previo a la entrada del TLCAN- a 2019, para alcanzar 357,971 millones de dólares.

En aquel año, China no entraba aún a la Organización Mundial de Comercio (OMC) y los principales socios comerciales de Estados Unidos eran Canadá, en la primera posición; Japón, en la segunda, y México, en la tercera. En sentido contrario, las exportaciones de Estados Unidos a su vecino del sur totalizaron 256,570 millones de dólares en 2019, un aumento de 517% desde 1993.

Con ello, México pasó de tener un déficit de 1,666 millones de dólares en 1993 a un superávit de 101,401 millones de dólares en 2019 en el intercambio de productos con Estados Unidos.

Este balance, sin embargo, tiene varios indicadores en su contexto, en los que hay pérdidas y ganancias para los dos países.

La mayor parte de los flujos comerciales en ambas vías corresponde a compañías de capital estadounidense; en tanto que la mayoría de los economistas argumenta que el déficit comercial está más estrechamente relacionado con variables macroeconómicas (por ejemplo, patrones de ahorro e inversión) que las políticas o acuerdos comerciales.

Lo cierto es que la conclusión del TLCAN se originó por la decisión del presidente Donald Trump, quien ha interpretado repetida y continuamente el déficit comercial de Estados Unidos,  como pérdida directa de su país.

Una parte importante del comercio de mercancías entre Estados Unidos y México se produce en el contexto del intercambio de producción, ya que los fabricantes en cada país trabajan juntos para crear bienes.

El flujo de insumos intermedios producidos en Estados Unidos y exportados a México y el flujo de retorno de los productos terminados aumentaron en gran medida la importancia de la región fronteriza México-Estados Unidos como sitio de producción. A medida que las industrias se integraron con el paso de los años, otras regiones de México también aumentaron la producción, entre ellas sobre todo la de El Bajío.

De ese modo, las industrias manufactureras de Estados Unidos, incluyendo automotriz, computadoras y electrónica, electrodomésticos y maquinaria, todas cuentan con la asistencia de fabricantes mexicanos.

El comercio bilateral de mercancías entre los Estados Unidos y México en 2019 se concentró en el transporte (principalmente vehículos de motor y piezas), computadoras, electrónica, equipos eléctricos y electrodomésticos.

A final del día, el TLCAN mostró las capacidades productivas de cada país de la región, integró a las empresas más fuertes y afectó a las compañías más débiles. Mostró todavía con más claridad que los mejores aguacates los produce México, que la mejor canola se cultiva en Canadá y que el maíz más competitivo se cosecha en Estados Unidos.

Aunque también con insumos de terceros países, el TLCAN impulsó sobre todo la competitividad de los bienes producidos trilateralmente, de América del Norte para el mundo.

TLCAN: nueve momentos clave

• Nueva era. Frente a los líderes de las tres naciones: Carlos Salinas de Gortari (México), George H. W. Bush (EU) y Brian Mulroney (Canadá), los negociadores Jaime Serra Puche, Carla Hills y Michael Wilson firmaron el TLCAN el 17 de diciembre de 1992.

• Inicia lucha antimonopolios. La Ley Federal de Competencia Económica publicada en el Diario Oficial de la Federación el 24 de diciembre de 1992 creó la Comisión Federal de Competencia (CFC), ahora Comisión Federal de Competencia Económica, anticipándose a las obligaciones ya negociadas en materia de competencia en el TLCAN.

• Aval legislativo. La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó la Ley de Implementación del TLCAN el 17 de noviembre de 1993, 234–202. Los partidarios del acuerdo incluyeron 132 republicanos y 102 demócratas. El proyecto de ley fue aprobado por el Senado el 20 de noviembre de 1993, 61–38.  Los partidarios del Senado fueron 34 republicanos y 27 demócratas.

• Promulgación. El presidente Bill Clinton promulgó el TLCAN el 8 de diciembre de 1993; el acuerdo entró en vigor el 1 de enero de 1994. Mientras firmaba el proyecto de ley del TLCAN, Clinton declaró que “el TLCAN significa empleos. Empleos estadounidenses y empleos estadounidenses bien remunerados. Si no lo creyera, no apoyaría este acuerdo”.

• Tomates, primer escollo. En abril de 1996, los tomateros de Florida y de algunos otros estados de EU solicitaron el inicio de una investigación antidumping en contra de las exportaciones de tomate mexicano. En noviembre del mismo año, el Departamento de Comercio determinó que existían márgenes de dumping, pero al mismo tiempo suspendió la investigación debido a un compromiso de precios que permitió la firma de un acuerdo de suspensión de la investigación antidumping entre los productores/exportadores mexicanos y el propio Departamento de Comercio.

• Camiones, victoria mexicana. El 6 de febrero de 2001, un panel de resolución de disputas dio la razón a México para que se diera la apertura del transporte transfronterizo por carretera, a lo que EU se oponía a pesar de su compromiso a ello en el TLCAN. El entonces presidente George W. Bush indicó su disposición a implementar la disposición, pero el Congreso de Estados Unidos requirió disposiciones de seguridad adicionales en la Ley de Asignaciones del Departamento de Transporte del año fiscal 2002.

• Apertura consumada. El 1 de enero de 2007, todos los productos negociados en el TLCAN quedaron liberalizados, iniciando la eliminación de aranceles para productos sensibles, entre ellos el maíz, el azúcar y el frijol.

• Azúcar, nuevo roce. El 19 de diciembre de 2014, a las exportaciones de azúcar de México se le restringió su acceso al mercado de Estados Unidos a través de cupos, como parte de los “acuerdos de suspensión”, luego de haber tenido una apertura total desde el 1 de enero de 2008.

• Camiones, ¿jaque mate? Luego de sortear la oposición del poderoso sindicato de camioneros de EU (Teamsters), el 14 de enero del 2015 el gobierno de ese país permitió el servicio internacional de carga por carretera con México en forma permanente, lo que no sucedía desde 1982. Entre 2007 y 2014, ambos países operaron dos programas piloto, pero estuvieron bajo la amenaza de ser cancelados. La apertura está vigente, aunque limitada.

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