El fabricante británico de autos deportivos presentó su última creación. El nuevo McLaren Elva es una obra maestra de ingeniería, aerodinámica y desempeño que muestra el potencial de la firma para desarrollar los vehículos más avanzados del mundo. McLaren Elva es un tributo a una pequeña compañía que estuvo ligada a los inicios de Bruce McLaren en el terreno de los autos de producción en serie.

Elle-va

La correcta pronunciación de esta marca es El–va, que responde a la expresión francesa Elle–va, que en español significa ella va. Fue fundada por un exmilitar británico llamado Frank G. Nichols, que tenía un gusto especial por los autos deportivos y gracias a sus conocimientos y habilidades en ingeniería mecánica, tuvo la idea de construir su propio auto. 

Así en 1947 compró un pequeño taller mecánico en la ciudad de Westham de donde se mudó al poco tiempo debido a que su actividad y crecimiento requirió de instalaciones de mayor tamaño. Así llegó hasta Sussex para asentarse y continuar con su trabajo. A principios de la década de los 70 y luego de serios problemas económicos, Elva Cars tuvo que ser liquidada y la compañía Trojan Limited adquirió los derechos del modelo Courier y de su producción. 

Elva Cars se ganó el reconocimiento de los fanáticos al deporte motor semiprofesional y así llamó la atención de Bruce McLaren, quien el encargó la fabricación de su primer modelo de producción.

De esta forma, a los M1A, M1B y M1C se les considera como los primeros McLaren de la historia, y de ellos se toma el concepto general del diseño sin techo y con motor central.

Familia especial 

Este biplaza completa la serie de modelos especiales de McLaren denominada Ultimate Series Product junto con P1, Senna y SpeedTail. Llamado internamente como P26, este proyecto requirió de los últimos avances de la compañía en diferentes áreas. En su diseño la forma sigue a la función y así se nota en sus líneas fluidas y su forma atrevida que dan como resultado que no existan límites entre exterior e interior, logrando así un solo cuerpo.

Elva es para McLaren el pionero en poner en práctica el Sistema de Gestión de Aire Activo (AAMS) con el que se lleva al plano más bruto y auténtico al placer de conducir. Este sistema canaliza el aire a través del frontal y pasa a gran velocidad por delante de los ocupantes antes de ser dirigido hacia la cabina para crear una burbuja. El sistema comprende una entrada central, un respiradero en la cubierta frontal y un discreto deflector de fibra de carbono que sube y baja verticalmente. Cuando el AAMS está activo el deflector se despliega elevándose 150 milímetros hacia la corriente de aire para crear una zona de baja presión. El aire se dirige a través de un radio de 130 grados, utilizando secciones de fibra de carbono colocadas transversalmente y montadas en  la salida del cofre. El objetivo es lograr una distribución del flujo de aire tanto delante como a lo largo del costado de la cabina para hacer más eficiente la gestión del aire alrededor del habitáculo.

El funcionamiento del AAMS es automático y dependerá de la velocidad a la que se circule. Cuando está inactivo, el conducto central está cerrado para así desviar el flujo de aire hacia los dos  radiadores y mejorar el enfriamiento; cada uno montado delante de cada rueda del eje delantero, y de ellos depende que llegue aire a baja temperatura al motor (esencial para una mejor combustión), así como enfriar el aceite de la transmisión.

Pero el avanzado trabajo aerodinámico no termina en el AAMS. Una porción del aire que hace contacto con el frontal es dirigido hacia los costados circulando por la parte superior y directo hacia las tomas traseras que lo canalizan hacia los radiadores de alta temperatura o HTR que reducen la temperatura de operación del motor. 

Justo en el límite posterior de la carrocería McLaren colocó un alerón activo, cuya altura y ángulo de incidencia se ajustan simultáneamente para optimizar el equilibrio aerodinámico, además de que trabaja en conjunto con el difusor trasero montado en la parte inferior. Este alerón activo no sólo aumenta la carga en el eje posterior sino que además sirve como ancla en las fases de frenado, reduciendo el tiempo y la distancia. 

Lo necesario

El interior, claramente minimalista, ofrece dos secciones individuales determinadas por una columna central entre ambos asientos que se extiende hacia el tablero. En ella se acomodaron el control por botones para la transmisión así como el de la ignición. 

Los asientos tienen una estructura de fibra de carbono liviana y pueden ser ordenados con piel o con un material sintético compuesto por cuatro capas llamado Ultrafabrics. Para aumentar el nivel de personalización, los cinturones de seguridad se pueden ordenar del tipo de seis puntos como los arneses utilizados por los autos de competición y esto responde al posible deseo del cliente de utilizar su Elva en la pista.

En la consola central se encuentra una pantalla táctil de 8” que centraliza todas la funciones como la navegación, la comunicación hasta la telemetría para conocer a detalle el comportamiento del deportivo en la pista. 

El volante es otra particularidad del Elva porque no cuenta con controles. Uno de ellos es el Active Dynamics que ahora forma parte de la estructura superior del clúster de instrumentos. 

Hablar de equipamiento podría parecer inútil porque carece de sistema de audio o de elementos que embellezcan el interior, como insertos de aluminio. La simplicidad es el mejor aliado del peso y entre menos kilos se registren en la báscula mejor será la experiencia de la conducción. Por ello, también no existe un espacio diseñado para llevar equipaje salvo el hueco debajo del toldo trasero y del que McLaren detalló que su función es la de albergar los cascos para el piloto y copiloto, ya sea para su uso en pista o para cumplir con las regulaciones locales específicas pues en algunos países es obligatorio el uso de casco en autos de es tipo. De igual forma, se pueden ordenar rines de 5 radios de aleación forjada súper liviana que son más livianos que los de serie de 10 radios. 

Ligero y letal

Así como todo los modelos de la marca, Elva recurre a una estructura monocasco de fibra de carbono, un estilo implantado desde 1981 ya sea para un ejemplar de pista o de calle. Alva sigue esta tradición y esto es un motivo más de reconocimiento, pues aunque se trata de un roadstar sin techo no recurre a elementos adicionales como refuerzos en la carrocería para no comprometer su rigidez. La estructura y sus elementos están fabricados en fibra de carbono, tales como los paneles laterales de la carrocería con todo y sus más de 3 metros de largo, o la cubierta frontal que sólo tiene un grosor de 1.2 milímetros.

Por su parte, cada puerta está construida de fibra de carbono con apertura diédrica, una característica  McLaren. 

La fuente de poder es la misma que impulsa a su hermano Senna. Se trata de un motor V8 de 4.0 litros y doble turbocompresor que desarrolla 815 caballos de potencia y que utiliza un sistema de escape hecho de titanio diseñado específicamente para la ocasión. Los frenos son carbonocerámicos, y en el caso de los delanteros, su diámetro es de 390 milímetros; una de sus propiedades es que las pinzas de frenado están hechas de titanio lo que garantiza una mayor durabilidad, mejor disipación del calor y mejor desempeño de frenado. 

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