La crisis de sequía y alimentaria actual es un llamado de atención, primero, para el gobierno, pero también para la Iniciativa Privada (IP) del país, que está lejos aún de practicar un modelo eficiente de responsabilidad que aporte soluciones y no paliativos ante las emergencias, de acuerdo con organizaciones humanitarias internacionales.

NO A LA ASISTENCIA

Desde el sector privado, coincidieron, la respuesta en esta coyuntura ambiental pero también por tradición ha sido mayoritariamente asistencialista, lo que mitiga sólo en parte y de momento una problemática sin resolverla.

Las empresas tienden más a la asistencia social que a estrategias de fondo que impulsen el desarrollo; llaman a recaudar de momento, pero después no hay inversión que acompañe a las comunidades para lograr su autosuficiencia , mencionó Carlos Zarco, director ejecutivo de Oxfam México.

Y no es porque sea su obligación primera, destacó, pero un actuar más visionario por parte de los empresarios les permitiría encontrar acciones que no sólo no les afectarán en sus finanzas, sino que les multiplicarán su capacidad de hacer negocios.

SÍ A LAS ALIANZAS

Para Gustavo Ugalde, director de Marketing de la organización World Vision México, las empresas jalan por diferentes lados al momento de ayudar, por lo que el reto es lograr alianzas entre ellas, así como con la sociedad y no que trabajen de manera separada .

Agregó que estas alianzas empresariales, así como las intersectoriales -con el gobierno o la sociedad- permiten realizar apuestas a largo plazo en favor de las comunidades más vulnerables.

José Manuel Madero, presidente y director general de Monsanto México y Latinoamérica, reconoció la importancia de que el sector privado establezca puentes de interacción y promoción que fortalezcan el campo mexicano .

¿DÓNDE ACTUAR?

De acuerdo con los entrevistados, los empresarios tienen una enorme área de oportunidad en la agricultura a pequeña y mediana escala, que recibe la menor cantidad de recursos públicos a pesar de que la mayoría de los productores del país entra en esa categoría.

Algunas líneas de acción son: impulsar la producción de alimentos propios de cierta región, con la capacitación adecuada de los pobladores, lo que detona la economía de las comunidades y las convierte en proveedoras; desarrollar soluciones y productos que permitan a los agricultores producir más con menos recursos; empujar junto con el gobierno y la sociedad organizada políticas públicas de reserva de alimentos, lo que aumentaría la producción.

Los empresarios también pueden aprovechar al máximo la producción de alimentos con la distribución de productos en buen estado a lugares remotos del país, como lo hace la Asociación Mexicana de Bancos de Alimentos, mencionó Klaus German Phinder, director general de la consultora Accse.

TIENE LOS RECURSOS

IP, CLAVE ANTE LA INCAPACIDAD GUBERNAMENTAL

El gobierno no puede solo; en esa medida, el sector privado está llamado a desempeñar un rol activo, coincidieron especialistas.

Las empresas juegan un papel fundamental, primero porque las personas esperan que las empresas actúen de manera responsable, ésa es la tendencia y no se va a detener , aseguró Gustavo Ugalde, director de Marketing de World Vision México.

Para Carlos Zarco, director ejecutivo de Oxfam México, la falta de una política alimentaria a mediano plazo en el país exige la participación del sector privado, el cual es claro que tiene la capacidad económica y de influencia para empujar el desarrollo social.

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