Ya con un acuerdo de reestructura de deuda en la Bolsa, La Comer enfrenta ahora el reto de recuperar dos años en los que su crecimiento fue virtualmente cero, su bienio perdido .

Y aunque la crispación financiera que ha enfrentado le ha permitido mantenerse razonablemente en marcha y hasta presumir de haber experimentado en el 2009 una caída en ventas comparables menor a la de Soriana (-0.8 vs -5.5%), la expansión física de sus competidoras durante este tiempo le ha dejado considerablemente rezagada en ése y otros rubros.

Así que, dado que crecer en este ramo ya no es una opción, sino una necesidad, analistas vislumbran que La Comer tendrá que idear estrategias financieras creativas y prudentes (que impliquen riesgos razonables) para reanudar su crecimiento.

La empresa debe buscar soluciones cruciales pronto, quizá alguna alianza estratégica, la venta de activos o el arrendamiento de espacios físicos para abrir más tiendas y así evitarse gastos fuertes en construcción , comentó Eduardo Estrada, analista de Banamex.

Renegociación, oxígeno puro

El experto también destacó que aunque la renegociación de pagos dará oxígeno a la compañía, no hay que olvidar que también traerá de vuelta obligaciones de las que ésta se desentendió por casi dos años -como el pago de intereses- por lo que ello complicará un poco su panorama financiero en el corto plazo.

Una vez en marcha, los planes de reestructura crediticia deben ser aplicados con toda la transparencia posible, pues en juego está la confianza de los acreedores y la trayectoria de largo plazo del negocio , opinó Federico Hernández, socio de la práctica finanzas corporativas de KPMG.

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