La ACP dio a conocer a última hora del viernes variaciones de su plan para que GUPC termine la ampliación del Canal, obra a en la que resta un 30% de ejecución y actualmente paralizada por falta de liquidez.

La propuesta fue vendida como un acercamiento a las empresas para mantener viva la negociación fuera del plazo establecido. Sacyr y sus socios suspendieron los trabajos el viernes tras los sobrecostes por 1,625 millones de dólares que no son reconocidos.

Pese a que el diálogo está abierto, la presión se está disparando. Fuentes de la ACP han asegurado que la entidad se dispone a reanudar el proyecto por su propia cuenta en un máximo de 15 días con el objetivo de concluirlo a finales de 2015.

En cuanto a su última propuesta, la operadora de la infraestructura panameña emitió un comunicado en el que destacaba que no aumenta el precio contratado (3,118 millones de dólares) ni la aceptación de reclamación alguna , pero permitiría la reactivación en breve.

El guión de la ACP sigue basándose en que ambas partes aporten recursos financieros al proyecto. Mientras nos preparamos para tomar las acciones que nos permite el contrato para reactivar el proyecto, mantenemos abierta la posibilidad de llegar a un acuerdo y para ello estamos haciendo este esfuerzo , señaló el administrador del Canal, Jorge Quijano.

La oferta fija fechas específicas para la entrega de las compuertas del tercer juego de esclusas por parte de GUPC. De las 16 compuertas que se instalarán, cuatro están en Panamá y las otras 12 en Italia. De estas últimas, cuatro están preparadas para zarpar y las ocho restantes siguen en proceso de producción.

Donde dice ceder la ACP es en la extensión del plazo de repago de los anticipos por 884 millones de dólares entregados a las constructoras, siempre en la medida en que GUPC cumpla con las fechas de entrega exigidas, que han quedado sin desvelar.

LA BANCA PRESENCIA LA BATALLA EN PRIMERA FILA

La ACP recibió durante jueves y viernes la visita a las obras del Canal de ejecutivos de las instituciones financieras multilaterales que aportaron 2,300 millones de dólares al programa de ampliación, según ha informado la prensa local.

Entre las entidades figuran el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Europeo de Inversiones (BEI), el Banco de Cooperación Internacional del Japón (JBIC), la Corporación Financiera Internacional (CFI) y la Corporación Andina de Fomento (CAF).

Aunque la supervisión de los financiadores es habitual, las reuniones en esta ocasión han estado marcadas por la crisis motivada por la paralización del proyecto. Esta se debe a sobrecostes por 1,625 millones de dólares y la falta de fondos.

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