La producción industrial de Brasil cayó un 10.9% en setiembre pasado en relación al mismo mes del 2014, el mayor retroceso desde 2009, informó este miércoles el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (estatal).

Por cuarto mes consecutivo, la actividad fabril brasileña retrocedió en setiembre, con una contracción de 1.3% en relación a agosto, precisó el IBGE.

En lo que va del año el retroceso es de 7.4%, mientras en el acumulado en 12 meses hasta setiembre la caída alcanza 6.5 por ciento.

La contracción de la industria brasileña en setiembre representa una nueva mala noticia en el marco del deterioro que experimenta la séptima economía mundial.

Brasil ha tenido un débil crecimiento económico desde 2011 y está en recesión desde el segundo trimestre del año. Expertos vaticinan que la caída del Producto Interno Bruto (PIB) durará dos años, en lo que sería la mayor recesión del país desde 1930-1931.

La producción industrial que informa el IBGE es un indicador sintético que no elimina la incidencia de factores estacionales, a excepción de la medición del mes en curso contra el mes previo. El dato acumulado anual surge de una comparación con la variación porcentual que registraba en el mismo mes del año anterior.

Los datos son particularmente negativos porque septiembre es un período de aumento de la actividad industrial ante los pedidos para la época navideña, según gerente de Industria del IBGE, André Luiz Macedo.

Normalmente siempre hay un punto alto de producción en septiembre a causa de las peticiones de final de año. No conseguimos identificar eso este año , dijo Macedo.

El área más impactada es la de fabricación de vehículos, que registra un auténtico desplome de producción y ventas.

La venta de vehículos de turismo, camiones y autobuses cayó hasta octubre 34.4 por ciento en comparación con el mismo mes del 2014, y en los primeros 10 meses de este año las ventas son 663 mil unidades menos que el ejercicio pasado.

Es el peor mes de octubre en nueve años, y la industria ya evoca la posibilidad de que la crisis en Brasil que debe provocar una recesión del Producto Interno Bruto de 3.0 por ciento este año, según cálculos de la OCDE devuelva a la industria automotriz a los niveles de hace una década.