Once empresas distintas cuentan con un permiso de un año de vigencia para importar un promedio aproximado de 91,342 barriles diarios de gasolinas, mientras que 21 firmas más tienen permiso de traer del exterior hasta 113,846 barriles diarios de diésel; sumadas, las cantaidades representan 38% del promedio diario importado por Petróleos Mexicanos de ambos combustibles durante el primer bimestre del año, que ascendió a 540,827 barriles diarios.

Tal como lo publicó la Secretaría de Energía, el apetito por estas compras externas arrancó desde el 1 de abril, fecha en la que se adelantó la libre importación de estos combustibles. Así, se encuentran vigentes desde el 12 y el 15 de este mes un total de 32 permisos para la importación de 11,925 millones 687,137 litros de estos combustibles, de los cuales 55% es diésel tanto automotriz, como marítimo y para usos industriales, y el resto, de gasolinas.

Cabe destacar que las empresas tienen la posibilidad de comprar combustibles para uso propio y para comercialización de los mismos, por lo cual entre las permisionarias se encuentran grandes comercializadoras, como las dos más grandes por volumen a nivel global, Trafigura y Veral, así como mineras, navieras e industriales.

Para llevar a cabo estas compras foráneas, los empresarios debieron haber solicitado un permiso previo de importación a la Secretaría de Energía, a través de la Ventanilla Única de la Secretaría de Economía, el cual tiene un plazo de hasta 20 años. Posteriormente, debieron solicitar el permiso de importación nuevamente en la Secretaría de Energía, para el cual se les exigió presentar un informe de componentes emitido por un laboratorio avalado por un organismo de acreditación internacional, para cumplir con la norma emergente NOM-005 de calidad de los combustibles, emitida por la Comisión Reguladora de Energía (CRE).

Finalmente, quienes deseen llevar a cabo la comercialización de los productos carburantes, deberán solicitar al regulador un permiso más, además de los respectivos permisos de transporte, ya sea por ruedas, ferrocarril o ducto y almacenamiento, en infraestructura de Pemex -a la que le faltan definiciones tarifarias para prestar el servicio de acceso abierto- o de algún privado.

Más permisos en puerta

Antes de que concluya este mes, se puede duplicar este número de permisos, ya que la SE aseguró el martes que en la primera quincena de abril recibió 62 solicitudes de importación de combustibles. Fuentes de la dependencia explicaron que los restantes 30 permisos se encuentran en proceso de evaluación e irán otorgándose conforme los tiempos en los que fueron solicitados.

Según el valor de las ventas internas de combustibles realizadas por Petróleos Mexicanos Refinación el año pasado, estas importaciones significarán para las empresas 89,776 millones de pesos.

Inversión de 60 millones de dólares

Consorcio WTC-Watco-KCSM va por la primera TAR privada en México

La operadora de parques industriales WTC Industrial oficializó la firma de una alianza con la operadora de terminales y líneas ferroviarias cortas en Estados Unidos, Canadá y Australia (Watco) para diseñar, construir y operar la primera terminal privada de almacenamiento y reparto de combustibles (TAR) del país tras la reforma energética.

La terminal está localizada dentro del parque industrial WTC, servido por el ferrocarril Kansas City Southern México (KCSM) con la capacidad de descargar un tren unitario diariamente en su primera fase, informó la empresa.

Esta TAR arrancará operaciones el primer trimestre del 2017 con una capacidad de 300,000 barriles y una inversión de 60 millones de dólares, detalló el mes pasado a El Economista Jorge Wade, director del proyecto. Por lo pronto, el proyecto se encuentra en la etapa de ingenierías básicas, obtención de permisos y preparación del terreno de 50 hectáreas en el sur de la capital de San Luis Potosí.

El nombre comercial del proyecto es la Terminal del Centro de México (TCM), cuyo objetivo será por una parte servir al abasto y suministro de combustibles en la zona centro del país y poder manejar diferentes tipos de productos para atender las necesidades particulares de la región aprovechando la infraestructura de vías que se tiene contemplada.

Dada la inversión realizada y las dimensiones del terreno, planean aumentar sus volúmenes de almacenamiento y reparto para llegar a 600,000 barriles de combustibles en el 2019, a 900,000 en el 2024 y finalmente, concluir hasta una cuarta fase posterior en la que la terminal tendrá una capacidad de 1 millón 200,000 barriles, 30% de la demanda diaria nacional de estos petrolíferos.

kgarcia@eleconomista.com.mx