Tras la publicación de un Plan de Negocios 2020-2025 de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) que careció de proyectos para la generación renovable y podría tener implicaciones negativas para el gobierno, los consumidores y la propia empresa, por los costos de oportunidad no calculados, el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) presentó una propuesta que daría un respiro a las finanzas nacionales y de la empresa eléctrica, al permitir la participación privada en el sector.  

En primer término, el IMCO planteó reactivar las subastas de largo plazo de energía eléctrica. Éstas le permitirán a la empresa productiva del Estado acceder a energía eléctrica renovable a precios significativamente menores a los costos a los que actualmente genera energía y suministrarla a la población en general, en beneficio de los consumidores, del gobierno federal (que podría reducir el monto del subsidio eléctrico) y de la misma CFE, al no incurrir en los gastos de inversión que significaría construir nuevas centrales de generación. 

De igual forma, sugirió priorizar las inversiones en áreas de negocio donde la CFE genera utilidades o con mayor potencial futuro.

En vez de invertir en la construcción y adquisición de nuevas centrales de generación, la CFE podría orientar sus recursos a fortalecer áreas de negocio subatendidas y fundamentales para el crecimiento y el desarrollo económico del país como la transmisión y distribución de electricidad, la comercialización y suministro de combustibles, y los servicios de telecomunicaciones, como la provisión de servicios de internet vía CFE Telecomunicaciones e Internet para Todos. Esta es la principal contribución que puede hacer la CFE para la competitividad y el bienestar de los mexicanos”, propuso el IMCO.  

Así mismo, planteó la necesidad fomentar la competencia en el suministro básico de energía ya que éste es uno de los negocios no regulados de la CFE, junto con la generación y al existir una mayor competencia en el suministro básico de energía por parte de empresas privadas, la CFE tendrá mayores incentivos para adquirir y vender electricidad barata proveniente del sector privado en lugar de construir centrales eléctricas por cuenta propia que distraen recursos de la empresa en detrimento de todos los mexicanos, así como de minimizar costos, reducir pérdidas y tener ganancias en eficiencia.  

Con ello recordó que BH Energy Supply, Enlace y Representación Gubernamental T&M y Suministro Básico del Centro SUBACE obtuvieron permisos de suministro básico emitidos por la Comisión Reguladora de Energía (CRE), sin embargo, al no contar con las regulaciones necesarias, no se ha podido generar un mercado competido en el suministro básico de energía. Para el IMCO, un mercado competido en este segmento puede ser la mejor contribución de la actual administración para mantener –e inclusive reducir– los costos de la electricidad en beneficio de los hogares más desfavorecidos. 

También sugirió minimizar el riesgo de subsidios cruzados entre subsidiarias de la CFE, estableciendo competencia en el suministro básico tiene como condición indispensable identificar los subsidios cruzados que se puedan dar entre las subsidiarias de la Comisión Federal de Electricidad.  

“Los ingresos de CFE Transmisión han sido históricamente utilizados para subsidiar las áreas donde la CFE registra pérdidas, como el suministro básico y la generación. A pesar de esto, CFE Transmisión es la única subsidiaria que registra utilidades constantemente: 13,300 millones de pesos en 2017, 8,600 millones en 2018 y 18,300 millones en 2019”, estableció el IMCO.   

Y es que el cargo por demanda garantizada que pagan las subsidiarias de generación, transmisión y distribución y el cargo por potencia que paga CFE Distribución, ambos a favor de CFE Suministro Básico, distorsionan los estados financieros de las subsidiarias, mientras la Auditoría Superior de la Federación ha señalado que estos cargos no tienen fundamento legal y van contra el espíritu de los Términos para la Estricta Separación Legal de la CFE que regulan la relación entre subsidiarias de la empresa. Mantener el esquema existente, aunado a la falta de regulación al respecto, es pernicioso en particular para las inversiones en la  red nacional de transmisión.

karol.garcia@eleconomista.mx

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