Hotel Misión Guanajuato recibió el certificado Biosphere, que premia su compromiso con el turismo sostenible.

La certificación Biosphere es un distintivo que otorga el Instituto de Turismo Responsable alineado a los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU de la Agenda 2030.

Esta distinción compromete a los hoteles a diseñar y aplicar buenas prácticas de turismo responsable en todas sus operaciones y en el trato con sus huéspedes y sus empleados; les exige, además, adoptar medidas de sustentabilidad y cuidado del medio ambiente y la preservación del patrimonio cultural.

Hotel Misión Guanajuato se hospeda en la antigua exhacienda San Gabriel de Barrera, y gracias al impulso de la Secretaría de Turismo del gobierno de Guanajuato, buscó y obtuvo la acreditación de Biosphere. Para ello tuvo que hacer cambios operativos en sus procesos y enviar a sus empleados a los cursos de inducción y capacitación previos a la obtención del certificado.

Areida Díaz Gasca, representante de la dirección, explica las medidas que han estado implementando a partir de la certificación.

Una de las tareas que destaca es la recolección de plástico reciclable PET que hacen los empleados del hotel y que entregan mensualmente a la empresa Ecoce, que se los retribuye en especie para beneficio de ellos mismos. Esta práctica, que comenzó en Misión Guanajuato se ha exportado al conjunto de hoteles de la cadena. Otras prácticas son la conversión a iluminación led en todas sus instalaciones para el ahorro de energía y la disminución de emisiones de calor; el mejor aprovechamiento del agua, y el manejo responsable de los residuos grasos.

Juana Franco, ama de llaves del Hotel Misión Guanajuato, comenta que el ahorro de agua se aplica en la lavandería desde el momento de dosificar los químicos y detergentes para el lavado de la ropa de cama, que ahora se hace mediante un sistema computarizado, que determina la dosis exacta para facilitar el lavado y contribuir al ahorro.

Aunado a ello, se pide al huésped que opte por no lavar diariamente los blancos y mediante un tarjetón que dice síguenos la corriente , se le recuerda apagar las luces o desconectar los aparatos electrónicos.

Estas pequeñas acciones van haciendo un hábito entre nuestros huéspedes y entre nosotros mismos, y realmente nos sentimos orgullosos de poder incorporar estas buenas prácticas a nuestra política de gestión de calidad e impacto ambiental , concluye Areida Díaz Gasca.

francisco.deanda@eleconomista.mx