El sector agropecuario de México, de manera conjunta con sus contrapartes de Estados Unidos, activó una estrategia que busca impactar en el voto duro que tiene Donald Trump en varios estados republicanos de esa nación, a fin de presionarlo para que elimine los aranceles al acero y aluminio mexicanos ante el riesgo de que pierda la mayoría en las próximas elecciones del Congreso que se realizarán en noviembre próximo.

Bosco de la Vega, presidente del Consejo Nacional Agropecuario (CNA), informó que tuvo una fonoconferencia con su contraparte Zippy Duvall, de la American Farm Bureau Federation, y sus asesores en comercio internacional, en la que se pactó “que juntos somos más fuertes y que queremos un libre comercio y crecimiento; los dos grandes bloques privados trabajamos con nuestro gobiernos para construir, y no tener problemas”.

“El voto duro del presidente Trump es el sector agropecuario, es el hombre que vive en el campo, no tiene escolaridad, que sufrió con la crisis del 2008 y tiene pasivos grandes. Ése es el voto duro”, expresó el dirigente empresarial.

De modo que la política espejo de México de imponer aranceles a Estados Unidos va dirigida a dañar a los agricultores estadounidenses, así que, si no cede, éstos lo castigarían y Trump correría el riesgo de perder su control en el Congreso, al pasar de 52% de apoyo hasta 42% de votantes.

Los agricultores estadounidenses saben que Trump es parte del gran problema y el que mete ruido a la relación comercial entre México y Estados Unidos, sostuvo Bosco de la Vega.

Bosco de la Vega anunció que ambas partes recurrieron a sus asesores y abogados para evitar afectaciones mayores, porque los daños aplicados por México van dirigidos a los estados republicanos como Illinois, Kentucky, Iowa, para que su presidente valore que los agricultores mexicanos y estadounidenses “somos la unión más importante del mundo”.

“Queremos seguir juntos, hemos crecido 4.3 veces en el TLCAN, queremos reglas claras, agilidad en los cruces fronterizos. Estamos para sumar y el sector agroalimentario de EU es el voto duro más efectivo y más vital para Trump”, indicó en conferencia de prensa en conjunto con el Consejo Coordinador Empresarial.

El presidente del CNA afirmó que la llamada operación quirúrgica que aplica México con los aranceles a los estados republicanos, donde “les va a doler”, tiene la intención de presionar a que quiten los aranceles a nuestro país. Se prevé que el costo de afectación por los aranceles a los productos agrícolas sea de 2,000 millones de dólares; de los cuales, 800 millones corresponden a la importación de carne de puerco, considerado como el mayor golpe para los agricultores estadounidenses.

Para los quesos, el efecto será de 150 millones de dólares. Y el resto está repartido para las manzanas, papas, otros. El compromiso de la industria mexicana y el gobierno es no afectar los precios de dichos productos ni mucho menos desabasto a los consumidores. Por ello se recurrirá a fortalecer  la productividad interna, se apuesta a la eficiencia de los productores y a traer los productos de terceros países.

Bosco no descartó que México decida hacer un efecto carrusel; es decir, dejar esos aranceles quizá tres meses y luego en tres meses miraríamos a otros productos y poder hacer ese movimiento para ir tocando sensibilidades, como los granos, e ir generando más presión en Estados Unidos para que se mantenga en el TLCAN y quite los aranceles.

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