Después de meses de advertencias sobre la cancelación del contrato para suministrar gas natural a la planta petroquímica Etileno XXI, este miércoles, el presidente Andrés Manuel López Obrador confirmó la conclusión del contrato de abastecimiento para la planta perteneciente a la empresa Braskem-Idesa, filial de la constructora brasileña Odebrecht.

“Me informaron hoy (miércoles) en la mañana que habían notificado a la empresa (del vencimiento del acuerdo) porque no se está corrigiendo el contrato leonino que se suscribió desde el tiempo de (Felipe) Calderón, que es contrario a la hacienda pública. Es un contrato con Odebrecht, esta empresa que es famosa por las extorsiones y por la corrupción”, subrayó desde Palacio Nacional.

Explicó que el contrato llegó a su fin y no será renovado, por lo que no deberá haber represalias ni penas contra su gobierno, ya que no se incumplió con ninguna responsabilidad.

“Entonces, ya no hay gas natural para la empresa porque se venció el contrato. No se interrumpió, sino que llegó a su fecha límite y ya no se va a renovar. Sencillamente ya no hay contrato porque, además, hay denuncia de corrupción contra esta empresa. No han querido llegar a un acuerdo, quieren que se les siga vendiendo el gas, el etano, al 25% de su costo de mercado”, sostuvo.

Braskem tomará acciones judiciales

Por su parte, Braskem explicó que desde el 30 de noviembre, se le notificó a su operación mexicana Braskem-Idesa de la negativa del Centro Nacional de Control del Gas Natural (Cenagas) para renovar el Contrato de Servicios de Transporte en Base Firme para el transporte de gas natural, por lo que al día siguiente bloqueó el ingreso de gas.

Sin embargo, este contrato para el suministro de 66,000 barriles diarios de etano fue firmado en 2010 para la entrega con un descuento de por lo menos 30% en el precio del gas para los siguientes 20 años –según argumentos del consejo de administración de la estatal durante la aprobación del acuerdo–, por lo que la brasileña que es dueña de 75% en esta obra ubicada en Coatzacoalcos, Veracruz, impugnará la decisión gubernamental.

“Se incumplió con el contrato de base intermitente en vigencia y no se tomó en cuenta la solicitud de Braskem Idesa de mantener 48 horas de suministro reducido para hacer un paro de sus operaciones de forma segura para las personas, vecinos y el medio ambiente”, denunció la empresa. Aseguró que las acciones de Cenagas han causado la suspensión total de los procesos de la planta, con las consecuentes repercusiones los clientes, proveedores y empleados de Braskem Idesa, además de implicaciones negativas para cientos de negocios que dependen de la cadena de valor, afectando a la petroquímica nacional. “La decisión viola nuestros derechos incluyendo múltiples disposiciones jurídicas vigentes”, expresó el consorcio liderado por Braskem, que aseguró que “en cumplimiento de sus responsabilidades fiduciarias y corporativas, debe tomar las acciones que existan en el marco de la ley para la defensa de su derecho y patrimonio”.

Cuando arrancó la producción de polietilenos de la planta, en 2015, Pemex contaba con un fraccionamiento de etano de más de 105,000 barriles diarios. En el primer semestre del año, Pemex llegó a su producción más baja de gas etano desde que tiene registros: de 75,890 barriles por día, 28% menos que el que tenía cuando comenzó la operación de la planta.

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