Para las empresas es importante contar con una estrategia de responsabilidad corporativa y sustentabilidad, ya que al establecerla obtendrá beneficios en su desarrollo y reputación ante sus socios y contribuirá positivamente en las comunidades donde operan, expresó la gerente de Responsabilidad Corporativa y Sustentabilidad de KPMG México, Andrea Brassel.

KPMG México detalla cinco recomendaciones de sustentabilidad aplicables en una empresa sin importar su tamaño, pues a largo plazo se ven los resultados en mayor productividad con ahorros en sus procesos productivos.

Los cinco puntos para una estrategia de RSE son:

El objetivo que debemos tener en la mente es construir una sinergia de ganar-ganar entre la empresa y sus grupos de interés, para ir más allá de ser una organización con programas filantrópicos. Para ello es relevante considerar.

1.- La sustentabilidad como eje estratégico de la empresa

La sustentabilidad debe estar ligada a la esencia y objetivo final de la organización. El valor de la estrategia por lo regular se logra maximizando lo que sabemos hacer como empresa, dado que lo hacemos con calidad y éxito.

En este sentido, las acciones de la empresa deben basarse en la sustentabilidad. Para concretar la estrategia en realidades medibles, cuantificables y mejorables, la Alta Dirección debe establecer indicadores que definan metas y logros, asimismo medibles, cuantificables y mejorables. Una empresa sin esta medición se arriesga a padecer percepciones erróneas y buenos deseos, lo cual le impedirá explotar todas sus capacidades.

2.- Integración de un comité multidisciplinario

Con directivos de alto nivel que estén ligados al máximo órgano de gobierno en la empresa: el Consejo de Administración. Este comité ayudará a asegurar una visión compartida con el más alto nivel del negocio y a configurar una sinergia alineada a través de toda la organización, ya que la sustentabilidad y la RSE deben ser parte medular del negocio, con visión multidisciplinaria, no sólo un área aislada. Este comité debe concentrar, evaluar, medir y mejorar las acciones y programas de la empresa en el ámbito sustentable.

3.- Invertir recursos suficientes

Tanto a nivel económico como en términos de capital humano. La definición y liberación de funciones son fundamentales para tener logros concretos. De no existir o no ser constantes los recursos, se corre el riesgo de tener una buena idea que no logre el impacto deseado, tanto al interior como al exterior de la organización.

4.- Formación de alianzas

El mundo exige especialización, y dado que no podemos ser expertos en todo, contar con las alianzas correctas asegura un mayor y mejor impacto, además de un mayor alcance. Se deben buscar organizaciones vinculadas a la estrategia, que estén bien estructuradas y ayuden a la firma a alcanzar las metas del negocio de manera eficiente.

Estos aliados deben ser institucionales, con experiencia probada y transparencia en su rendición de cuentas. La confianza en la gestión eficiente, ética y probada de los recursos invertidos asegura una relación duradera y solidez en la comunicación acerca de los logros alcanzados al exterior del negocio.

5.- Dar a conocer los resultados ante los grupos de interés

La relevancia de algo se mide en relación con la importancia que le otorga aquel para quien se ha desarrollado. La comunicación es fundamental para mantener una buena relación.

A nivel empresarial sucede algo parecido.

Hoy los grupos de interés tienen poder de influencia y demandan estar informados; aquí, una aclaración relevante: informar es diferente a explotar comercialmente las buenas obras.

Informar es ser transparente en cuanto a resultados (económicos, sociales y ambientales) y en cuanto a nuestras metas, preocupaciones, éxitos y fracasos. Transparencia no es perfección, sino estar en una sintonía de enfoque, esfuerzo y mejoras a través del tiempo.