El sector bovino francés, el primero de Europa, atraviesa una profunda crisis en medio de una caída de los ingresos y un aumento del endeudamiento de los ganaderos.

“Llevamos cuatro años en crisis e intentando todo para optimizar nuestros costos; hemos llegado a un punto en que no vemos qué más podríamos hacer”, aseveró Cédric Mandin, un ganadero de cuna dedicado a la cría de vacuno de raza charolesa en la remota comuna rural de Sainte-Cécile, en el oeste de Francia.

La razón de su temor es el colosal acuerdo comercial en negociación entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay) —una de las regiones más competitivas del mundo en la producción y exportación de carne bovina— cuya firma parece estar cerca.

Si los dos bloques alcanzan un acuerdo, al menos 70,000 toneladas de carne de res del Mercosur entrarían cada año a la UE con aranceles reducidos. Una cifra que podría aumentar, ya que es considerada insuficiente por el bloque sudamericano.

Aunque esta cuota equivale apenas a 1% del total de la producción europea y a 4.5% de la francesa, los ganaderos afirman que el mercado no puede absorber este aumento, que se sumaría a las 65,000 toneladas que la UE ya se comprometió a importar de Canadá con la firma del CETA, en un contexto de caída del consumo de carne en Europa.

“Tenemos ya un verdadero déficit, si añadimos la carne sudamericana, todo ese volumen masivo dentro de Europa, corremos el riesgo de que los precios se derrumben”, deplora Mandin.

Para Philippe Chotteau, director del departamento económico del Instituto de Ganadería de Francia, la entrada de vacuno a precios más competitivos “acentuará la crisis en todo el sector”.

Según sus cálculos, los precios de venta podrían caer en 10% y entre 25,000 a 30,000 empleos desaparecerían en el sector en Francia.“Los ganaderos franceses vamos a ser los grandes perdedores de este acuerdo”, lamentó Mandin, quien ha encontrado un poco de alivio tras la reciente promesa de China de reabrir sus fronteras al vacuno francés dentro de seis meses.

TRAZABILIDAD DE LA CARNE

Además de las preocupaciones económicas, existen inquietudes en Francia sobre la trazabilidad de la carne y las normas de seguridad alimentaria que se aplican en los países del Mercosur, que surgieron a raíz del escándalo de carne adulterada que estalló en marzo del 2017 en Brasil, país líder en la exportación mundial de carne.

Mandin defiende la “especificidad” de la ganadería francesa, “nuestros animales están identificados desde su nacimiento. Hay una verdadera trazabilidad durante toda la vida de los animales”, también advierte que en el Mercosur ese control es inexistente.

Tras casi dos décadas de estancamiento, las discusiones sobre el Tratado de Libre Comercio (TLC) UE-Mercosur han avanzado a pasos de gigante en los últimos meses, en un contexto favorable tras el vacío dejado por Estados Unidos desde la llegada a la Casa Blanca del proteccionista Donald Trump.

China autoriza el acceso de cualquier corte de carne argentina

El Gobierno argentino cerró la madrugada del miércoles con China, en un hecho calificado como “histórico” para la industria frigorífica nacional y tras 15 años de negociaciones, los protocolos sanitarios que permitirán ampliar las exportaciones de carne con hueso vacuna y ovina a ese destino, que en los últimos años se convirtió en el mejor cliente del mundo para los cortes argentinos, confirmó el Senasa.

El embajador de Argentina en China, Diego Guelar, manifestó su satisfacción ante el emblemático acuerdo por el que se amplía el acceso al mercado chino de carne vacuna y ovina local. “Todas las formas de producción de carne argentina tienen hoy acceso a China”, señaló el jefe diplomático.

Las declaraciones las realizó luego de que los servicios sanitarios de ambos países sellaran el protocolo definitivo que permitirá en los próximos meses envíos a China de cortes de carne bovina enfriada y con hueso, así como la ovina de la Patagonia. Hasta ahora China había abierto su mercado a la carne vacuna congelada y sin hueso. Si bien son cortes de escaso valor unitario, en el 2017 representaron casi 50% de las exportaciones cárnicas locales en volumen.

“Como dice el presidente Macri tenemos todo para ser el supermercado del mundo, con productos de alta calidad”, indicó Guelar en declaraciones a radio Villa María.

POTENCIAL DEL MERCADO

El potencial del mercado chino es enorme, y prueba de ello es que a pesar de las limitaciones sanitarias que existían hasta ahora, China ya es el mejor cliente para la carne bovina argentina, con 1 de cada 2 kilos exportados. Entre enero y noviembre del 2017, China compró 86,500 toneladas de carne vacuna argentina, más del triple que el segundo destino, Chile, con 25,500 toneladas, según los últimos datos disponibles del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina.

El nuevo protocolo sanitario, además de potenciar estos negocios, podría ser determinante para recuperar las exportaciones de carne ovina desde la región patagónica, que vienen en caída libre desde hace una década.