La deuda del Gobierno del Distrito Federal (GFD) tiene la calificación más alta de AAA(mex), debido a la garantía que posee de parte del gobierno federal, sin embargo, presenta presiones presupuestarias debido a los altos subsidios de los servicios públicos, combinado con un bajo nivel de recaudación de impuestos, considera la calificadora Fitch Rating.

A través de un análisis, Fitch colocó en AAA en la escala nacional la deuda pública del GDF, basándose principalmente en las disposiciones de la Ley General de Deuda Pública de los Estados Unidos Mexicanos, donde se establece que la totalidad de la deuda contraída por el GDF se considera una obligación del gobierno federal.

Gerardo Carrillo Aguado, analista de la calificadora Fitch, señala que el Distrito Federal tiene una estructura de tarifas al público que se ha mantenido sin variación por un largo periodo de tiempo, principalmente los organismos de transporte, situación que ha ocasionado que su operación esté enmarcada bajo un esquema de altos subsidios; en particular, en 2008 el 64% de los ingresos del sector paraestatal correspondió a aportaciones y transferencias del GDF.

Carrillo Aguado detalla que los recursos destinados al Programa Equidad en la Ciudad, eje rector de la política social del GDF, observaron un incremento de 28.4% anual en 2009.

Deuda que decrece

La deuda consolidada del GDF a finales del 2009 fue de 45,678 millones de pesos, monto que ha disminuido ligeramente en términos reales. Durante 2007 se llevó a cabo el refinanciamiento de más de 35,000 millones de pesos, con lo que se logró mejorar sustancialmente el perfil de la deuda, la cual tiene un vencimiento promedio ponderado de 26.7 años.

De acuerdo con el perfil de vencimientos de la deuda del GDF, en 2015 se concentra una parte importante de las reservas de capital, esto para liquidar los bonos GDFCB 05, GDFCB 06 y GDFCB 07-2, por lo que entonces se tendrá que pagar el servicio máximo de deuda (capital e intereses), estimándose en 7,950 millones de pesos.

La calificadora Fitch resalta que existen importantes requerimientos en materia de seguridad pública, transporte, vialidad, saneamiento ambiental y obras hidráulicas, no obstante los elevados niveles de inversión observados en los últimos ejercicios, lo que será un factor más de presión para las finanzas públicas en los próximos años.