El grupo gasolinero G500 informó que mantiene cerradas 100 estaciones de servicio, principalmente en el Estado de México, en tanto que observa riesgos de cierres en otras 200 en lugar de las 400 del martes a causa de las manifestaciones y actos vandálicos a raíz del incremento del precio de las gasolinas y diesel para este 2017.

Antonio Caballero, presidente de G500, explicó que se tiene el acuerdo con el gobierno federal de atender al público en los lugares en donde haya seguridad para hacerlo, pero cerrar en caso de ser necesario. Agregó que mantendrán un monitoreo permanente sobre las zonas en donde más riesgos hay, es el caso de la zona conurbada del Estado de México.

La empresa informó que sostuvieron el miércoles una reunión conjunta con las autoridades de la Secretaría de Energía, quien a su vez ha estado vinculada con la Secretaría de Gobernación y los gobiernos de la Ciudad de México, del Estado de México y directivos de Pemex para llegar a una serie de acuerdos para garantizar la seguridad de las instalaciones de despacho.

El primer acuerdo es que las estaciones de servicio que estarán en contacto directo con las autoridades del Estado de México ofrezcan garantías de seguridad para que puedan seguir operando con normalidad y un canal de comunicación para atender cualquier percance que se suscite, ya que la situación actual ilustra un problema de seguridad y no de abasto.

Ante la responsabilidad del gobierno de garantizar la vida de las personas en las instalaciones y su solicitud explícita a coadyuvar para normalizar la situación, G500 colaborará plenamente con las autoridades, en el mejor espíritu de la Reforma Energética, continuando con la operación usual de sus instalaciones , declaró.

La Secretaría de Energía precisó que el acuerdo con la empresa es que únicamente apliquen cierres en su red de más de 1,800 gasolineras en casos muy puntuales en los que la integridad del personal o instalaciones esté amenazada. Pero serán sólo los casos excepcionales.

La intención de G500 es seguir brindando servicio a sus clientes y apoyar el proceso de apertura de los mercados de gasolina y diesel. Sus agremiados aprecian las oportunidades de inversión que brinda esta transformación del sector , dijo.

Al respecto, Antonio Caballero añadió que este miércoles hubo mucho menos amenazas sobre los puntos de venta del grupo, pero están en alerta para enfrentar cualquier riesgo.

Por su parte, la Secretaría de Energía informó que se llegó al acuerdo de que el abasto de gasolina y diesel se realice de forma normal en las 1,800 estaciones de servicio de G500. La decisión se tomó luego de evaluar la problemática de sus estaciones de servicio, principalmente en los estados de México e Hidalgo.

luis.carriles@eleconomista.mx