Las compañías de pollo brasileñas presentaron el miércoles una defensa formal por acusaciones de dumping en el mercado chino, dijo el grupo comercial ABPA en un comunicado, citando una audiencia del Ministerio de Comercio en Pekín.

Los abogados de las compañías acudieron al ministerio para participar en la audiencia y presentar los argumentos de sus clientes, dijo ABPA. China, que compra 9.2% de las ventas brasileñas de pollo al exterior, abrió en agosto una investigación antidumping contra los productores del país sudamericano, poniendo en riesgo 761.1 millones de dólares en ingresos por exportaciones, dijo ABPA.

La pesquisa sobre las importaciones de pollo brasileño es otro golpe para la industria cárnica del país sudamericano, que está lidiando con las consecuencias de un escándalo de seguridad alimentaria que cerró temporalmente sus mercados de exportación el año pasado. Eso incluye acusaciones de fraude por parte de los productores de alimentos para evitar controles de seguridad.

“Seguimos todas las reglas de la Organización Mundial del Comercio y no practicamos dumping”, dijo Francisco Turra, director de ABPA, en un comunicado. “Haremos todo lo que esté a nuestro alcance para mantener la asociación de Brasil con China, que se reanudó en el 2009”, agregó.

El Ministerio de Comercio de China dijo el año pasado que Brasil representó más de 50% de los suministros de productos de pollo de engorda a China, el segundo consumidor de aves de corral del mundo, entre el 2013 y el 2016.

LA INVESTIGACIÓN

El año pasado, China lanzó una investigación antidumping sobre las importaciones de pollos de engorde desde Brasil tras una queja de la industria local que apuntó a que el país sudamericano vendía su carne de pollo por debajo del valor del mercado.

Cualquier medida para penalizar las importaciones, cuyo valor total al año asciende a más de 1,000 millones de dólares, sería un fuerte golpe para la industria cárnica de Brasil tras un escándalo sobre sus ventas de carne de vacuno a principios de año.

Brasil remplazó a Estados Unidos como el principal proveedor de carne de pollo para China después de que Pekín aplicó en el 2010 medidas antidumping a los productos estadounidenses de pollo de engorda.

La investigación se conoció pocos meses después de que Pekín aplicó fuertes multas a las importaciones de azúcar de los principales productores, como Brasil y Tailandia, luego de que las empresas nacionales hicieran cabildeo.

En el 2016, Brasil representó 85% de las importaciones de pollo congelado de China, con un valor de hasta 1,230 millones de dólares, según datos de aduanas.