El presidente de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE), Joel Ayala Almeida, fijó tres condiciones para que, en caso de llevarse a cabo la descentralización de las dependencias del gobierno, se apliquen de manera determinante, además de instalar mesas bilaterales de trabajo.

En la circular 041/2018 que envió por la madrugada a los 89 dirigentes sindicales y toda la estructura territorial de la FSTSE, Ayala Almeida afirmó que se deben “respetar los derechos de los trabajadores de base sindicalizados, así como la seguridad en el empleo sin recorte alguno”.

Como segundo punto expuso que estarán atentos “en caso de operar la descentralización, la cual consideramos que deberá llevarse acabo de manera paulatina, gradual, haciendo nuestra la base del razonamiento del candidato triunfador coincidente con el pensamiento juarista: ‘nada con la fuerza: todo con el derecho y la razón”.

En el tercer punto de la circular, el dirigente de la FSTSE añadió que “en caso de proceder con el programa de descentralización, se establezcan como condiciones mínimas elementales el que los trabajadores involucrados reciban vivienda digna, construida con calidad, así como el que les sean proporcionados educación, servicios médicos de calidad y áreas de esparcimiento”.

El también legislador federal por el PRI afirmó que la FSTSE estará atenta en caso de que se lleve a cabo la descentralización administrativa y si sucede será necesario que establezcan condiciones mínimas elementales para que los trabajadores desempeñen sus labores.

Tras las elecciones del 1 de julio, Joel Ayala Almeida afirmó que sería hasta que tome posesión el presidente electo, cuando la FSTSE busque reuniones para analizar dependencia por dependencia las plantillas de trabajo y las posibilidades de moverlas de entidad federativa.

Cabe señalar que datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, el gobierno federal cuenta con 4.2 millones de servidores públicos; de los cuales 2 millones 734,200 son sindicalizados; 302,400 son de confianza y 514,400 tienen un contrato eventual o de honorarios.

En algunas de las dependencias y organismos descentralizados los dirigentes sindicales iniciaron una serie de pláticas con los trabajadores a quienes pidieron tranquilidad, al menos hasta el termino del año.

Informaron que el proceso de cambio en la administración federal podría iniciar con los altos mandos, lo que puede dar tranquilidad a quienes ahora tienen una plaza en el gobierno federal.

Por lo que el líder de la FSTSE, afirmó que no habrá despidos de trabajadores sindicalizados e informó que esperarán a que tome posesión como presidente de la República López Obrador, para atender los temas vinculados con los trabajadores al servicio del Estado.

Al respecto, Ricardo Martínez, abogado laboral, comentó que “es importante que se respeten los derechos de los trabajadores, incluso el salario, tenemos que esperar a conocer cuál es la propuesta concreta para que no se afecte ningún derecho humano como es el derecho al trabajo”.

Morena llevaría a revisión contratos

Se reactivan disidencias sindicales; buscan cambio en liderazgos

Uno de los 50 puntos que presentó el candidato ganador en las elecciones presidenciales, Andrés Manuel López Obrador, incluye la libertad sindical, la cual defenderán las organizaciones sindicales y en la que ya han puesto atención las disidencias.

Trabajadores de sindicatos como el Mexicano de Electricistas, del Nacional de Trabajadores del Seguro Social, del Petroleros de la República Mexicana y del de Ferrocarrileros han alzado la voz para que el nuevo gobierno contribuya y dé garantía en los cambios de dirigencia que exigen los trabajadores.

En actos por separado, los disidentes expusieron la problemática interna que viven con las actuales dirigencias.

En el caso de los trabajadores y jubilados del IMSS dieron a conocer que en el mes de octubre el Comité Ejecutivo Nacional del sindicato debe renovarse, por lo que se debe expulsar a la “actual burocracia sindical”.

Rafael Soto Cruz, Héctor Ulises, Víctor Ortega y Eduardo Pérez se asumieron como trabajadores disidentes del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social y se manifestaron porque en el próximo proceso electoral prevalezca la más amplia democracia.

Demandaron que se retiren las sanciones en contra de trabajadores que han impedido el proceso de cambio; por lo que, añadieron, es indispensable reinstalar a los “despedidos políticos”, al tiempo que se pronunciaron porque el próximo CEN deberá emanar de la decisión de la base trabajadora. En entrevista, Martí Batres, próximo senador por Morena, sostuvo que no habrá una persecución en contra de líderes sindicales, pues se respetará la libertad sindical. No obstante, dijo que se llevará a cabo una revisión en los contratos.

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