Si México pretende una recuperación económica acelerada, requiere que la inversión, pública y privada, se convierta en una obsesión, puesto que el país está lejos de su potencial para lograr tasas de crecimiento superiores, advirtió Carlos Salazar Lomelín, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).

El líder empresarial anunció que el CCE continúa, desde su trinchera trabajando con la Secretaría de Hacienda y con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, con los programas y los paquetes de inversión en infraestructura, que estimaban anunciar como parte del tercer paquete de proyectos de inversión en este mes.

“México ofrece un sinfín de oportunidades en infraestructura, hemos identificado más de 1,500 proyectos y esto necesita de alguna manera promoverse por parte de la autoridad, hemos hablado de un sinfín de veces que la inversión debería de ser para los mexicanos una obsesión”, expresó el dirigente del CCE a través de un mensaje en redes sociales, ¿Cómo vamos en la recuperación económica?

Salazar Lomelín recordó las cifras “desastrosas” registradas durante el 2020, tras el confinamiento por la pandemia y la caída de la actividad económica, “no existieron, como ustedes las ayudas a las empresas medianas y pequeñas, e incrementamos enormemente el desempleo, se perdieron empleos en el sector informal y la actividad económica como un todo disminuyó durante todo el año según las cifras oficiales 8.2 por ciento”.

Por ello, conminó al gobierno federal a dar la confianza a los mexicanos, “allá afuera hay un sinfín de posibilidades para invertir, para generar empleos productivos, para generar empleos formales, para que nuestro país se pueda recuperar”.

El presidente del CCE pronosticó que el crecimiento económico de México para el 2021 será superior al 6%. Sin embargo, lamentó que dependamos de la economía de Estados Unidos, quien tiene una expansión “tremenda”, cuya tasa de esa economía sería superior al 7%.

“Aunque esto nos jala y de alguna manera promueve el crecimiento de México vía el consumo, porque tenemos definitivamente un mayor crecimiento del consumo, explicado por dos variables: uno son los programas sociales donde de alguna forma se ha mejorado la posibilidad de qué la gente siga manteniendo niveles altos de consumo y otras sin duda son las remesas de aquellos mexicanos que tuvieron que salir de nuestro país porque no encontraron trabajo en nuestra propia tierra y que hoy de una forma solidaria y generosa regresan a sus familias parte de los ingresos que ellos obtienen en el extranjero”, explicó el dirigente empresarial.

Carlos Salazar sostuvo: “vamos caminando, vamos en el sentido correcto, pero todavía lejos del potencial que nuestro país tiene de poder lograr mucho mejores tasas de crecimiento”.

lilia.gonzalez@eleconomista.mx