El ministro de Economía de Alemania, Rainer Bruederle, dijo que no se debería esperar una decisión definitiva el martes sobre una ayuda para la automotriz Opel, manteniendo la incertidumbre sobre el destino de miles de empleos en la unidad de General Motors.

Opel está buscando ayuda del Estado para poder desarrollarse en un mercado automotriz cada vez más competitivo.

Sin embargo, el fuerte balance de GM y su retorno a la rentabilidad a pocos meses de salir de su quiebra están minando esa posibilidad.

"Está claro que no podrá tomarse una decisión definitiva hoy (martes)", dijo Bruederle a la prensa en Bruselas.

Una comisión inició el martes las reuniones para recomendar si los contribuyentes deberían o no apoyar créditos a Opel por un valor de cerca de 1,300 millones de euros (1,600 millones de dólares), que financiarían alrededor de 8,300 recortes inminentes de empleos.

GM quiere contribuir con sólo la mitad de los 3,700 millones de euros que requiere Opel en financiamiento total, diciendo que como Opel es una automotriz europea es un problema de los contribuyentes europeos.

La decisión final sobre la ayuda probablemente descanse en funcionarios de alto nivel del gobierno alemán, en conjunto con los estados afectados.

La medida podría afectar a hasta 120,000 empleos en Alemania.

El diario financiero alemán Handelsblatt reportó que tres de cuatro estados alemanes con plantas de Opel están listos para darle garantías a la automotriz, aumentando la presión sobre la canciller Angela Merkel para que su gobierno también lo haga.

RDS