El volumen de proceso de crudo en las seis refinerías de Petróleos Mexicanos (Pemex) se perfila para cerrar el 2020 en su peor nivel desde hace tres décadas, ya que a noviembre promedió un volumen de 548,480 barriles por día, mientras que la producción en los yacimientos que opera la estatal podría estar en su segundo nivel más bajo en el mismo lapso, ligeramente por encima del 2019, puesto que a noviembre promedió 1.705 millones de barriles. Aun así, ambos indicadores se quedarán por debajo de las proyecciones menos ambiciosas que tuvo la empresa a lo largo del año.  

Y es que en el promedio de los primeros 11 meses del año la subsidiaria Exploración y Producción de Pemex reporta un promedio de 1.705 millones de barriles diarios de petróleo extraído del subsuelo. Este indicador resulta así 0.4% superior al del mismo lapso del 2019, con lo que gracias a la producción acelerada en nuevos campos y a la extracción intensiva en los yacimientos conocidos como Ku-Maloob-Zaap y Ek-Balam, la petrolera llega a noviembre con una producción superior en 7,000 barriles diarios a la del 2019. De cerrar el año con mayor producción que en el año anterior, Pemex habría incrementado su producción anual por primera vez desde el 2004. 

Pero en sus indicadores presupuestarios, la Secretaría de Hacienda estimó una producción nacional de crudo, incluyendo a privados, de 1.916 millones de barriles. Desde abril, un mes después de que inició el cese de actividades en casi todas las industrias por la contingencia del Covid-19, la administración federal proyectó una reducción a la meta, que bajó a 1.850 millones de barriles al día.

Por la pugna de sobreoferta de crudo en los mercados entre Rusia y Arabia, en abril los países petroleros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo y no afiliados (OPEP+) solicitaron a México una reducción de 300,000 barriles por día, que la administración actual acató parcialmente recortando 100,000 barriles en abril y mayo, mismos que obedecieron a la declinación natural de la producción. 

Así, la petrolera tuvo en el mes de noviembre una producción de 1.688 millones de barriles diarios, reportados por la Secretaría de Energía, pero en sus estadísticas petroleras, Pemex reportó que en noviembre tuvo una producción con socios de 1.633 millones de barriles diarios, volumen 3.7% inferior al reportado en el mismo mes del año anterior, pero 0.4% superior a la del mes anterior. 

Apenas en octubre pasado, el director general de Pemex, Octavio Romero Oropeza, expuso en su comparecencia en la Cámara de Diputados que la producción petrolera llegaría a un estimado de 1.714 millones de barriles diarios, meta que está 9,000 barriles por día por encima de la producción promedio de los primeros 11 meses del año. 

Proceso de crudo

El indicador más importante en materia de transformación industrial de Pemex, que es el proceso de crudo, promedió a su vez entre enero y noviembre un volumen de 584,000 barriles por día, mismo que es 1.6% inferior al del mismo lapso del año pasado, con lo que con una transformación inferior en 10,000 barriles diarios, se perfila para cerrar el año en el peor nivel que ha tenido desde la conformación actual de las refinerías, hace 30 años. Este nivel de proceso también es 10.2% inferior a la última meta planteada por la estatal, en octubre pasado.

Con este volumen, el promedio de utilización de la capacidad instalada de refinación que tiene Pemex ha llegado a 36.5% en los primeros 11 meses del año, luego de que el año pasado fue de 37.1% de uso. Cabe recordar que hace una década, el promedio de utilización de este sistema era de 74%, pero derivado de paros no programados por falta de mantenimiento de los equipos, ha caído hasta este nivel. 

En su comparecencia ante el Congreso, el director general de la petrolera estatal, Romero Oropeza, aseguró que en octubre se llegaría a un nivel de proceso de 651,000 barriles diarios, con lo que al llegar a diciembre, apostó que se lograría un proceso de 1.100 millones de barriles por día. 

La titular de Energía, Rocío Nahle, aseguró al arrancar su gestión que sólo mediante modernizaciones y sin reconfigurar plantas para aumentar el volumen de proceso se llegaría a 90% de uso de la capacidad instalada, o sea 1.474 millones de barriles diarios este año.

karol.garcia@eleconomista.mx