Los empresarios de Estados Unidos pidieron al gobierno de México “respeto” a las inversiones realizadas en materia energética, ya que las recientes modificaciones a las Reglas Generales de Comercio Exterior ─que privilegian a CFE y Pemex afectan gravemente el desarrollo, fomento y operación de las cadenas de suministro de combustibles, que incluyen algunos en el Plan Nacional de Desarrollo, la competitividad e integración regional con Norteamérica.

La American Chamber of Mexico (AmCham) expresó: “vemos con preocupación los recientes cambios establecidos en las Reglas Generales de Comercio Exterior para 2020; particularmente, la regla 2.4.1 que entró en vigor el 12 de junio del presente y que prohíbe a empresas privadas la importación y exportación de hidrocarburos en un lugar distinto al autorizado. Las modificaciones a las Reglas Generales de Comercio Exterior afectan gravemente al sector energético, proyectos de infraestructura”.

Dicha modificación a las Reglas de Comercio Exterior se añade a otros cambios regulatorios que, en los últimos meses, han impactado la certidumbre regulatoria y la viabilidad de los planes de negocio de empresas que invierten con un horizonte de largo plazo en el país, reprochó el organismo privado.

Las más de 1,000 empresas que representa la AmCham se pronunciaron por un marco regulatorio predecible con base en los principios de legalidad, seguridad jurídica, sustentabilidad y competencia económica, puesto que lo modificado por las autoridades mexicanas van en contra de tratados internacionales de libre comercio, entre ellos el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en lo que corresponde a Trato Nacional, Estándar Mínimo de Trato, Expropiación, entre otros.

“El respeto a estos principios es indispensable para la seguridad energética y el abasto confiable de combustibles a precios competitivos, en beneficio de los consumidores”, demandó.

Como aliados en el fortalecimiento del sector energético mexicano, AmCham y su comunidad binacional de negocios hacemos un llamado respetuoso al gobierno federal para garantizar un marco regulatorio predecible para el desarrollo, fomento y operación de las cadenas de suministro de combustibles, con base en los principios de legalidad, seguridad jurídica, sustentabilidad, cuidado del medio ambiente y competencia económica.

Los empresarios estadounidenses que operan en México explicaron que entre los factores de incertidumbre de las modificaciones a las reglas es que se restringe significativamente las opciones del sector privado para importar petroquímicos e hidrocarburos a México, eliminando la opción marítima en terminales ubicadas fuera de los puertos, que es el transporte más competitivo después de los ductos.

“Esto tendrá un impacto significativo en los precios de los combustibles y otros productos del sector alimentario y farmacéutico, entre otros, afectando principalmente el bolsillo del consumidor final. Incluso puede afectar directamente los costos y logística de Pemex”, aseguró.

rrg