Los dueños de las mayores fortunas de América Latina, encabezados por el mexicano Carlos Slim -el hombre más rico del mundo- evalúan en Ciudad de México su estrategia para ayudar a reducir la pobreza regional, con preocupación por la pérdida de 2.2 millones de empleos en el último año.

La reunión denominada formalmente "Empresarios de América, VIII Encuentro de Padres e Hijos", reúne a las cabezas de las familias más adineradas de la región y sus descendientes, en una tradición inaugurada en el 2003, cuando en una primera cita comprometieron a sus grupos empresariales y fundaciones a ayudar a los gobiernos en la meta de bajar los indíces de pobreza.

En este marco la preocupación más notoria para los empresarios es la reducción de empleos en la región, en donde según cifras de la Organización Internacional de Trabajo (OIT) la cifra de desocupados llegó en el 2009 a un récord de 18 millones.

"La reducción del empleo es una preocupación, pues contrasta con el esfuerzo para reducir la pobreza y además afecta el consumo y por tanto el tamaño potencial del mercado" de América Latina, dijo a la AFP, un responsable de la realización del evento.

El encuentro, que se hace a puerta cerrada en un complejo cultural propiedad de Slim, fue instalado por el presidente mexicano Felipe Calderón, quien advirtió de la existencias de "tentaciones autoritarias" en el continente con grupos que presionan por regresar a economías cerradas y gobiernos cercanos al autoritarismo.

El presidente mexicano señaló que mientras buena parte de la región ha conseguido atacar la pobreza al optar "por el futuro, por democracia, por economía libre" quedan otras naciones con "economías y sociedades que definitivamente han tomado la ruta contraria", aunque sin mencionarlas.

El mexicano junto a Slim, al ex presidente del gobierno español Felipe González y al ex mandatario brasileño Fernando Henrique Cardoso, participaron de la instalación del VIII encuentro que concluirá el viernes.

Cardoso insistió en la necesidad de invertir fuertemente en el desarrollo de grandes proyectos de infraestructura en América Latina, una fórmula a su vez para generar empleo y mejorar las capacidades de competividad de los países de la región.

Según la OIT los efectos de la crisis económica mundial llevaron a 2.2 millones de personas al desempleo en el 2009 en América Latina y el Caribe y la tasa de desempleo conjunta de la región se elevó de 7.5 a 8.4 por ciento.

Con ello se quebró un ciclo positivo de cinco años que había permitido disminuir el desempleo de 11.4% en el 2002 a 7.5% en el 2008.

Sin embargo Calderón dijo que comparado con otras crisis que ha vivido la región los efectos han sido más bien moderados.

"En 1995 durante la 'crisis del Tequila', en México se perdieron uno de cada 10 empleos formales. En el 2009, aunque fue una crisis mayor, perdimos dos de cada 100 empleos", indicó.

La lista de los participantes no fue divulgada por la organización que sólo permitió a los reporteros asistir brevemente al discurso de Calderón.

RDS