La Cámara de Diputados recibió de la Secretaría de Economía (SE) un documento en el que se compromete a ejercer una defensa férrea y decidida de la industria del jitomate y de los intereses comerciales de México ante la decisión de Estados Unidos de terminar con el pacto bilateral suscrito hace 16 años.

La dependencia rechazó las medidas proteccionistas de aquel país, que perjudiquen no sólo la relación comercial con Estados Unidos, sino a trabajadores, productores, exportadores, importadores, comercializadores y consumidores de tomate en ambos lados de la frontera.

Planteó que desde que se tuvo conocimiento de la intención de los productores de Florida, Estados Unidos, de terminar con el acuerdo por el cual se realizan las exportaciones de jitomate a ese país, el gobierno federal ha impulsado un conjunto de acciones en defensa.

Ello, dijo, en coordinación con los representantes mexicanos de esta industria, gobiernos de los estados y dependencias del gobierno federal.

Dio a conocer que han tenido comunicaciones escritas y telefónicas, y reuniones con autoridades estadunidenses para expresar la preocupación que genera la solicitud de los productores de Florida de dar por concluido el acuerdo que durante 16 años ha permitido el comercio de tomate en beneficio de ambos países.

Informó que presentó, en coordinación con otras secretarías y la industria mexicana, un escrito ante las autoridades del Departamento de Comercio del vecino país (USDOC), con argumentos técnicos sobre el proceso legal que actualmente se sigue en ese país.

En el documento la SE afirmó que seguirá participando activamente en el procedimiento administrativo que lleva a cabo para decidir si debe o no terminar con el acuerdo de suspensión.

La dependencia se comprometió a mantener comunicación estrecha con la industria mexicana para presentar nuevos argumentos en los próximos 40 días fijados por el USDOC, para recibir comentarios y objeciones de las partes interesadas antes de que emita una decisión final.

Enfatizó que el gobierno mexicano busca que esta controversia se resuelva en los mejores términos para la relación bilateral comercial.

Por su parte, el diputado de Acción Nacional, Francisco Pelayo Covarrubias consideró que la determinación del vecino país del norte obedece a fines meramente políticos .

Consideró que los productores, principalmente de Florida, buscan aplicar un arancel al tomate mexicano de 16.5%, lo que dejaría a nuestros productores en desventaja comercial.

Afirmó que en caso de que el Departamento de Comercio de Estados Unidos falle en favor de los productores de su país, se generaría un ambiente de desabasto e incertidumbre en el precio, pues la comunidad estadunidense tendrá que pagar hasta tres veces más por cada kilo.

Cabe recordar que el 2 de octubre el pleno de San Lázaro aprobó un punto de acuerdo en donde se solicitó al Ejecutivo federal, a través de la SE, renegociar los acuerdos comerciales para exportar tomate a Estados Unidos y usar los medios legales para defender a los productores.

MFH