Convocados por el secretario de Trabajo de Estados Unidos, Martin J. Walsh, y la presidenta de AFL-CIO, Liz Shuler, junto con representantes de la Confederación Sindical Internacional, la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, el Departamento de Estado y el Centro de Solidaridad y la Organización Internacional del Trabajo, representantes de países como Alemania, Argentina y México, analizaron las principales dificultades para avanzar en una contratación colectiva real.

En el evento que se desarrolló de manera virtual, sostuvieron que la libertad de los trabajadores para organizarse y negociar colectivamente es una piedra angular de la democracia; por lo que desde el gobierno de Estados Unidos se promueve empoderar a los trabajadores permitiendo además dar voz en el sistema político, así como en el lugar de trabajo; contrarrestar el poder económico y político de las grandes corporaciones; y fomentar el compromiso cívico; sobre todo porque los derechos humanos fundamentales, entre ellos la libertad sindical, se está viendo amenazada en todo el mundo.

De ahí que lanzarán, incluso, la Iniciativa de la Alianza Multilateral para la Organización, el Empoderamiento y los Derechos de los Trabajadores (EMPOWER).

“Esperamos que se quede esa iniciativa que hacemos para aplacar al gobierno estadounidense en nombre de los trabajadores, ya colaboramos con sindicatos y organizaciones civiles y en 2022 vamos a buscar la colaboración con otros gobiernos y lanzaremos un programa en todo el mundo para impulsar la asociación de manera colectiva de manera democrática y para coordinar los esfuerzos”, dijo Walsh.

En su participación la secretaria de Trabajo y Previsión Social (STPS), Luisa María Alcalde, tras exponer que en México se está implementando la reforma laboral más importante de los últimos 100 años, dijo que el principal obstáculo que se está viviendo es el cambio cultural.

“El enorme reto que tenemos de la reforma, la más importante en los últimos 100 años en el país, es el cambio es cultural; no sólo cambiar las normas y creer instituciones, sino debe ser apropiado por los trabajadores, encontrar en la organización colectiva la vía idónea para poder conquistar o avanzar en sus derechos”, comentó.