El principal reto del sector empresarial mexicano para el 2016 está anclado en elevar la productividad del país, impulsar las cadenas de valor e incorporar innovación a la manufactura, en la que destaca México a nivel internacional. Sin embargo, se tendrá que impulsar el Estado de Derecho y dar cumplimiento cabal a las leyes para completar el crecimiento económico , sentencia la Iniciativa Privada.

Una vez que quedaron aprobadas las reformas estructurales, entre ellas la energética y telecomunicaciones: las más peleadas por los empresarios durante años para la apertura a la inversión privada, no basta con tenerlas, ahora vienen las leyes secundarias, que deberán implementarse para bajar los beneficios a la ciudadanía , advierte Juan Pablo Castañón Castañón, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).

El 2016 se avizora como un año de preocupación para el empresariado, porque estará plasmado de volatilidad cambiaria internacional y bajos precios del petróleo, aunado a que México cuenta con un presupuesto muy bajo para desarrollar infraestructura, coincidieron dirigentes empresariales.

Pese a ese panorama negro , el presidente del Consejo Mexicano de Negocios (CMN), Alejandro Ramírez, afirma que entre sus retos como líder de sector está ser un actor constructor del crecimiento económico, en el que se apueste por sectores clave que eleven la productividad del país, como el automotriz, la manufactura, aeroespacial, energía y el agropecuario.

Todos tenemos una misma preocupación, que es impulsar las cadenas de valor y que se incorporen con innovación , destaca el empresario.

Gustavo de Hoyos, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) afirma que el principal reto es lograr el aterrizaje de las reformas estructurales, que pasen de lo macro a la microeconomía, que lleguen a los bolsillos de los mexicanos, que se traduzcan en beneficios tangibles para las personas, en su calidad de vida .

Tendremos que ser más competitivos y elevar la productividad, pugna el dirigente patronal, quien tiene la apuesta de fortalecer a las empresas, en especial a las micro y a las medianas, como factores de creación de empleo.

Durante estos tres últimos años, el diálogo, la unidad de propósitos, la confianza y el trabajo constructivo fueron factores que permitieron impulsar el ciclo de reformas estructurales. De modo que estos son los instrumentos que debemos emplear para afrontar los retos del presente y construir la nación que deseamos heredar a las futuras generaciones , estableció Manuel Herrera, presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin).

El 2015 fungirá como el año clave para asumir el compromiso de emprender una política industrial de nueva generación con la que más allá de buscar un proteccionismo, el empresariado mexicano trabajará de la mano del gobierno para dotar de incentivos, capacitación e innovación a la manufactura nacional.

El CCE tiene retos, como el definir una política de apoyo a la industria del acero contra la competencia desleal, atacar la informalidad, el asunto fiscal que ha decepcionado a los empresarios a nivel nacional por la complejidad que arrastra a las empresas a cerrar cortinas.

Este avance deberá ir de la mano con el cumplimiento de la ley y la cultura de la legalidad, considera Castañón, en donde la falta del Estado de Derecho ha sido históricamente el obstáculo o el freno más importante con el que se han topado los esfuerzos para superar los grandes problemas nacionales .

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