Tras la apertura comercial en el sector energético y a diferencia del esquema anterior en que Petróleos Mexicanos (Pemex) tenía la misión de suministrar energéticos al país, ahora debe generar valor, por lo cual requiere de asociaciones con terceros, mismas que serán imposibles de llevar a cabo si no se combaten los esquemas de corrupción en la empresa y en la industria nacional.

Tomás Ibarra Guerra, titular de la Unidad de Enlace, Mejora Regulatoria y Programas Transversales de Petróleos Mexicanos (Pemex), explicó durante su participación en el foro Ética corporativa en el sector energético: medidas de cumplimiento y combate a la corrupción , organizado por la American Chamber México, que la estatal buscará alianzas particularmente en la cuarta licitación de la Ronda Uno para exploración y producción en aguas profundas y para ello, deberá no sólo cumplir con la normatividad que resulte del diseño legal del Sistema Nacional Anticorrupción y su implementación, junto con los estatutos de transparencia de la reforma energética, sino de los estándares con que cuenten sus socios de carácter internacional.

Por tanto, aseveró, la empresa desarrolla sistemas de control interno basados en tres conceptos: una base de confianza que disminuye la burocracia; huellas de auditoría en todos los procesos de la empresa, y sanciones ejemplares en caso de que existan incumplimientos detectados. Estos esquemas deberán también exigirse a los proveedores y pymes.

En entrevista, Salvador Beltrán del Río, titular de Asuntos Exteriores y Relaciones con Gobiernos de Sierra Oil and Gas, comentó que los códigos de ética que formuló tras recibir la adjudicación de dos contratos en la Ronda Uno no sólo aplican para la empresa, sino para sus socios: la británica Premier Oil y la estadounidense Talos Energy, quienes a su vez obligaron a los trabajadores de la mexicana a adoptar las medidas que han implementado durante una década.

Sin embargo, reconoció Sergio Huacuja, presidente de la Comisión Anticorrupción de la Barra Mexicana y el Colegio de Abogados, la nueva normatividad del Sistema Nacional Anticorrupción, incluida la aprobación de la Ley 3de3, no servirá de nada en tanto no se lleve a cabo un cambio de cultura que venga de la convicción de que la ética se traduce en rentabilidad y sostenibilidad a largo plazo de los negocios .

Finalmente, Carla García, directora de Asuntos con Gobierno de ExxonMobil México, aseguró que se requiere de la colaboración entre la industria y el gobierno para terminar con la corrupción que permea en el país.

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