En febrero pasado dos componentes fundamentales de la demanda tuvieron comportamientos diferenciados. La inversión fija bruta, por un lado, creció 2.4% e hiló dos meses de avances, mientras que el consumo privado retrocedió 0.2% y confirmó una tendencia de estancamiento, luego de tres meses de variaciones marginales, según cifras del Inegi.

El avance de la inversión fija se explica por el crecimiento de 1.5% del componente de maquinaria y equipo y de 2.6% en el de construcción. “Al igual que otros indicadores del primer trimestre, la inversión mostró una fuerte resiliencia ante las condiciones adversas que se presentaron”, opinó Marcos Arias, analista de Grupo Financiero Monex.

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