Comerciantes de las tortillerías decidieron no subir el precio de sus productos temporalmente tras una reunión con autoridades en la que recibieron la promesa de ayuda para mantener los costos a raya, en medio de un repunte inflacionario.

De acuerdo con el Consejo Nacional de la Tortilla, sostuvieron una reunión con autoridades de la Secretaría de Economía (SE) en la que decidieron mantener los precios, bajo la promesa de que recibirán apoyos para reducir sus costos de operación.

“Nosotros no buscamos subir los precios indiscriminadamente. La reunión fue para encontrar una solución de fondo que finalmente obtuvimos. Esperamos la próxima semana detallar las acciones que vamos a seguir”, comentó el presidente del Consejo Homero López, quien asegura que su organización representa a 80% de las tortillerías del país.

Por su parte, el subsecretario de Industria y Comercio, Rogelio Garza, dijo a Reuters que en la reunión se “revisaron las condiciones del mercado y vimos cómo podríamos encontrar mecanismos que ayuden a ser más competitivos”.

Garza explicó que “más que un pacto, fue revisar las condiciones de mercado. Ellos están de acuerdo en que no hay condiciones suficientes para aumentar ahorita precios”.

La semana pasada, la Unimtac dio a conocer un posible aumento a la tortilla de entre 1.50 y 3.00 pesos por kilo, debido al incremento de los insumos utilizados —gas, energía eléctrica y maíz— para su elaboración.

Ante esto, tanto productores de maíz como la SE y la Comisión Federal de Competencia Económica, calificaron de injustificado un posible aumento, además de advertir que éste iría contra la Ley Federal de Competencia Económica.

El precio de la tortilla aumentó cerca de 7% en los primeros 11 meses del 2017. Actualmente el precio ponderado es de 14.01 pesos por kilo, según cifras oficiales. (Con información de Reuters)