De enero a agosto del presente año, la producción de combustóleo de Petróleos Mexicanos (Pemex) se incrementó 51.1% a 241,138 barriles diarios en promedio, con lo que se convirtió en el principal producto de las refinerías de la empresa estatal, relegando a la gasolina al segundo puesto.

En dicho período, el combustóleo representó un nivel récord de 30.4% de la producción de petrolíferos de Pemex, superando a la gasolina (27.8%), al diésel (14.1%) y al gas LP (11.6 por ciento), de acuerdo con cifras de la empresa recopiladas por el Sistema de Información Energética de la Secretaría de Energía.

La cuota del combustóleo –un combustible residual del proceso de refinación, de bajo valor comercial y altamente contaminante– tuvo un avance notable desde el 23.2% de los primeros ocho meses del 2020.

De enero a agosto del 2021 la elaboración total de petrolíferos de la estatal creció 15.4% a 793,216 barriles diarios, lo que significó 106,077 barriles diarios más que en el mismo lapso del 2020. Casi ocho de cada 10 barriles de incremento se explicaron por el combustóleo.

Este aumento del combustóleo se da en un contexto en el que el gobierno presentó una iniciativa de reforma constitucional en materia eléctrica que prevé devolver a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) el monopolio en la comercialización de energía eléctrica y eliminar la competencia en generación.

Lo anterior dejaría por entero la responsabilidad a la CFE de organizar la oferta eléctrica nacional, que además limitará a 46% de la generación total la participación de los privados –quienes producen principalmente con gas natural y fuentes renovables.

Debido a esto, la estatal eléctrica podría verse obligada a elevar la utilización de sus plantas de generación fósil que hoy no despachan por producir energía eléctrica cara. Varias de estas utilizan combustóleo.

Pablo Ramírez, especialista en Energía y Cambio Climático de Greenpeace México, explicó que en termoeléctricas de la CFE como Petacalco y Tula se han comenzado a utilizar los ductos para transporte de otros combustibles, como el gas natural, además de pipas, para llevar el combustóleo. 

“El cambio climático en nuestro país no es parte de la agenda pública, nuestro gobierno avanza decididamente pero en sentido contrario, impulsando las energías fósiles, apostando por la refinación”, dijo el analista, “en el texto se expresa explícitamente en contra de las energías renovables, a las que no considera confiables e incluso cree que son riesgosas”.

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