El fabricante de papel líder en México, conocido hasta el día de ayer como Corporación Durango, anunció el cambio de su denominación a Biopappel, así como la transformación de la imagen de la empresa para enfatizar su renovada gestión operativa orientada a la sustentabilidad medio-ambiental.

Para fines prácticos, se trata del relanzamiento del concepto de la compañía después de los apuros financieros por los que ésta atravesó recientemente, mismos que la llevaron a acogerse a la figura del concurso mercantil en dos ocasiones en poco menos de un lustro (2006 y 2008).

En conferencia de prensa, Miguel Rincón, director general de la compañía, anunció que el nuevo perfil se adoptó debido a que la empresa ha venido transformando paulatinamente sus procesos productivos para llegar a ser una entidad completamente amigable con el medio ambiente, y a que por fin se contó con holgura financiera para llevar a cabo los cambios.

El ejecutivo señaló que la inversión histórica del grupo en los cambios operativos de la firma suma ya 4,100 millones de pesos, que le han permitido la implementación de innovadores procesos como la cogeneración de energía eléctrica utilizando el vapor generado durante la producción del papel, que la compañía genera enteramente a partir de papel reciclado.

Pappel tiene proyectada una inversión de 250 millones de dólares para los próximos 5 años, intervalo en el que espera abrir, cada año, una planta de producción y una de cogeneración de energía.

Rincón refirió también que a partir de ahora la clave de pizarra de la corporación en la Bolsa Mexicana de Valores cambiará a PAPPEL.

Por último el también presidente del consejo de administración de Pappel S. A. B. estimó un crecimiento en ventas cercano a 10% para el cierre de 2010, año en el que también se pretende la apertura de una nueva megaplanta en Guadalajara y una planta de cogeneración de energía en Tizayuca.

RDS