En caso de que México no llegue a un acuerdo satisfactorio con Estados Unidos en el comercio azucarero, y si los americanos no reciben las exportaciones nacionales, entonces que nuestro país tampoco reciba la fructosa. Nuestro excedente es artificial y puede colocarse en el mercado , afirmó Carlos Blackaller, presidente de la Unión Nacional de Cañeros.

En entrevista, expuso que se debe dejar atrás la tibieza con la que ha actuado el gobierno federal en las negociaciones, e imponer condiciones que vayan encaminadas a favorecer a ambas partes.

Los industriales azucareros están viviendo una etapa compleja; ha sido una relación desgastante desde que empezó el tema de los Acuerdos de Suspensión en el 2014 , destacó.

Agregó que las importaciones de fructosa no han dejado ningún beneficio y, por el contrario, en caso de que se presione a nuestro país, ese impacto puede verse reflejado en los precios de la caña, la materia prima que requieren los industriales para mantener sus exportaciones en el mercado de azúcar refinada, misma que pretenden terminar los americanos.

Agregó que no es de alto riesgo cerrar las fronteras a la fructosa; dejaría de llegar, aunque en ese mismo momento se dejaría de exportar azúcar mexicana. En México existe un excedente artificial porque México produce 6 millones 100,000 toneladas; de esa azúcar estamos consumiendo 72% y el resto hay que exportar, es decir 1.6 millones de azúcar, pero en el país se consumen 1.6 millones de fructosa .

Destacó que empujar el azúcar en exportación al mercado norteamericano implica logística, transportación y una serie de gastos, mismos que no tendría si el azúcar se coloca en México . Para los cañeros, mantener el precio adecuado es imprescindible, en nuestro país se destinan 900,000 hectáreas para cultivar caña; hay 500,000 empleos directos y somos 180,000 pequeños productores , sentenció.

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