Las dos megalíneas de transmisión de corriente directa en alta tensión (HVDC, por su sigla en inglés) más importantes en la historia de los proyectos eléctricos del país, con inversiones conjuntas estimadas de 3,300 millones de dólares —del Istmo de Tehuantepec al centro y de interconexión de Baja California con el resto del país—, fueron canceladas, según la confirmación de Proyectos México del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras).

El pasado lunes, los inscritos para dar seguimiento a la licitación convocada por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) recibieron la actualización de la etapa del proyecto: cancelado. Con ello, concluyó la licitación para la línea de Transmisión de Corriente Directa Yautepec–Ixtepec, de 1,221 kilómetros circuito, que con una longitud lineal de más de 600 kilómetros atravesaría seis entidades: Ciudad de México, Estado de México, Morelos, Oaxaca, Puebla y Veracruz, y requería una inversión estimada de 1,200 millones de dólares y la transmisión de 3,000 megawatts.

El objetivo de construir esta línea era desahogar la generación renovable del sur-sureste del país, ya que tan sólo Oaxaca tiene 27 de los 49 parques en operación del país, con una capacidad instalada de 2,360 megawatts, que es 57% del total nacional.

Además, como resultado de las tres subastas de largo plazo de la estatal, hacia el 2021 está comprometido el desarrollo de 200 centrales nuevas de energía limpia en todo el país, con una capacidad adicional de 19,500 megawatts (26% de la capacidad actual). De estas centrales, seis eólicas y 11 solares se ubicarán en Yucatán, además de dos solares en Quintana Roo, dos eólicas más en Campeche y una planta de biomasa que se sumará a las siete hidroeléctricas y dos eólicas de Chiapas, mismas que requerirán de transmisión en nuevas redes, ya que las actuales funcionan para transportar la generación actual.

Al concurso cancelado se inscribieron 28 empresas transnacionales, como las líderes mundiales en tecnología HVDC, la suiza ABB, la alemana Siemens, y la estadounidense GE, además de potenciales operadores, como las españolas Abengoa e Iberdrola, la estadounidense Mastec, la italiana Techint, la china Sinohydro, la canadiense Hydro Québec, las mexicanas ICA Fluor y Arendal y hasta la hindú Kalpataru Power Transmission, entre otras.

Para desarrollar el proyecto, la CFE había determinado en la convocatoria que se llevaría a cabo una asociación público-privada por primera vez para este tipo de proyectos, en un esquema comercial conocido como Construye, Opera y Transfiere, que contempla un esquema de pagos iguales durante 25 años, a partir de la entrada en operación del proyecto.

Baja California, aislado

Por otra parte, desde el 21 de enero se actualizó con el status de cancelado el proyecto Interconexión del Sistema Eléctrico de Baja California con el Sistema Interconectado Nacional, que el año pasado convocó la Secretaría de Energía.

Este proyecto, con una inversión de 1,100 millones de dólares, consistiría en 1,400 kilómetros de circuito con tecnología HVDC para conectar con una capacidad de transmisión de 1,500 megawatts a la Península de Baja California, que tiene un sistema aislado del resto del país desde su construcción.

A los tres parques eólicos ubicados en Baja California y Baja California Sur, los compromisos de las subastas añadirán dos parques más, junto con cinco plantas fotovoltaicas y dos de biomasa, que se sumarán a las dos centrales geotermoeléctricas que ya operan en estas entidades, cuya potencia estaba destinada para ser transportada al resto del país mediante la nueva interconexión. Para esta licitación, siete participantes, entre empresas individuales como Iberdrola y China Electric Power Equipment and Technology, además de IEnova, el fondo Riverstone y ATCO, precalificaron para la licitación.