El administrador de la vía, Jorge Quijano, ha exigido al consorcio contratista que respete el contrato y que "reanude" de inmediato las obras de ampliación, que ya suspendió por completo.

"Nosotros no nos retiramos de la mesa", ha dicho Quijano, que no ha descartado que, pese al fin del plazo de las negociaciones, aún se pueda alcanzar un acuerdo con el GUPC, aunque ha advertido de que la "ventana" para ello "se cierra" minuto a minuto.

Según informa el diario panameño La Estrella, el administrador de la Autoridad de Canal de Panamá ha asegurado "que con o sin el GUPC la ampliación se terminará en el año 2015".

MORATORIA DE UN AÑO

De acuerdo con la información del rotativo panameño, Quijano ha revelado que el Canal ofreció al consorcio una moratoria de un año "para que sustentaran sus reclamaciones, pero ellos (GUPC) endurecían su posición y se mantenían con la reclamación de sobrecostos exorbitantes. Había falta de voluntad por parte de GUPC para llegar a un acuerdo", ha afirmado el administrador del Canal.

Quijano ha asegurado que el Canal "no se va a someter a chantajes", que no permitirá que las obras de ampliación se paralicen durante mucho tiempo y que emprenderá las acciones legales pertinentes para demostrar que sus decisiones se han atenido al contrato.

UNA ÚLTIMA PROPUESTA

Por su parte, el presidente de Sacyr, Manuel Manrique, ha asegurado que la paralización de las obras de ampliación del Canal de Panamá depende de la respuesta que la Autoridad gestora de la vía ofrezca a una última propuesta de acuerdo que le ha remitido el consorcio de empresas contratistas del proyecto.

Manrique ha revelado que en la noche de ayer, después incluso de la ruptura de las negociaciones, el consorcio que lidera Sacyr remitió a este organismo una "carta" con una "última propuesta" y en la que ofrecía seguir negociando, a la que confía en que responda en las próximas horas.

Manrique recordó que el problema que amenaza la conclusión de la ampliación del Canal es la falta de liquidez que sufre el consorcio para acometer los trabajos.

A su vez, según detalló, esta falta de liquidez deriva de la demora que se está acumulando en el proceso abierto para que los organismos previstos en el contrato diriman sobre las reclamaciones que las empresas han presentado por los sobrecostes que consideran que acumula el proyecto, de unos 1.200 millones de euros.

"La obra, como toda obra grande y con dificultad técnica, tiene costes imprevistos, que no queremos que los pague la Autoridad del Canal de Panamá, porque el contrato prevé que lo determinen los arbitrajes, y eso es lo que estamos haciendo", ha apostillado Manrique.

Contenido de la Red Iberoamericana de Prensa Económica

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