Ottawa, Canadá. La Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) pidió que prevalezca la misma metodología para la medición de las reglas de origen del sector automotriz en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) actualizado.

Esta posición es, sin embargo, contraria a la intención manifestada este viernes por Wilbur Ross, secretario de Comercio de Estados Unidos, quien planteó la necesidad de modificar la forma en que se determinan las reglas de origen.

Ross expuso que el TLCAN enumera las partes exactas a las que se aplican las reglas de origen a los automóviles y que muchas de esas autopartes ya no se utilizan.

Otra razón, según él, consiste en que las reglas incluyen un concepto denominado transformación sustancial, lo que significa que, si un socio del TLCAN realiza un procesamiento adicional de un elemento no perteneciente al TLCAN, los elementos que no son del TLCAN se transforman y se consideran producidos en Estados Unidos, Canadá o México.

Ross presentó estos dos argumentos en el marco de la tercera ronda de negociaciones del TLCAN, que se lleva a cabo en esta ciudad, luego de que, en la primera ronda, el representante Comercial de Estados Unidos pidió determinar las reglas de origen automotrices considerando el valor agregado por país, ya no sólo por región.

Desde otra perspectiva, Eduardo Solís, presidente ejecutivo de la AMIA, dijo que, en materia de reglas de origen, el porcentaje mínimo requerido de Valor del Contenido Regional de 62.5% bajo el método de costo neto con rastreo, que es el más estricto que México ha firmado con otro país o región.

Adujo que esto ha llevado a estrechar la relación de la cadena productiva en la región, generando un flujo de partes y componentes automotrices entre los tres países que integran el TLCAN, lo cual implica para Estados Unidos que 77% del total de sus exportaciones de autopartes tenga como destino a Canadá y México (40 y 37%, respectivamente). En tanto, para México, las exportaciones de autopartes a Canadá y Estados Unidos significan 92.5% (2.9 y 89.5%, respectivamente) del total de las mismas.

El uso de una prueba de contenido de valor regional para determinar el origen de vehículos automotores y autopartes bajo el TLCAN fue pensado para acomodar las estrategias de abastecimiento global de los fabricantes de vehículos al crear incentivos para que ellos provengan de la región de América del Norte.