El sector empresarial del país advirtió que la recuperación del consumo y la inversión se observa “difícil”, por lo que si no hay “un golpe de timón en la política económica”, el crecimiento económico promedio al final del actual sexenio podría ser prácticamente de cero o incluso hasta negativo.

Aun cuando el presidente Andrés Manuel López Obrador advierte que existen indicios de una recuperación de la actividad económica, a partir de que se reactivó la economía mexicana tras la pandemia del Covid-19, el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) consideró que la actividad tocó fondo, pero que “ello signifique que pasó lo más difícil o que el proceso de recuperación haya comenzado es irreal”.

De acuerdo con los reportes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en abril y mayo se perdieron 12 millones de empleos y ocho millones de ocupados se convirtieron en subempleados, toda vez que vieron reducidas sus horas de trabajo y nivel de ingresos como medidas para conservar su empleo ante la crisis sanitaria. “Esto implica que, para revertir este efecto, es necesario crear 20 millones de empleos de tiempo completo, lo que se ve simplemente imposible con un ritmo de crecimiento tan bajo como el que se prevé para los próximos años”, sostuvo el organismo aglutinado en el Consejo Coordinador Empresarial (CCE).

Es por ello, aseveró, que hacia adelante se ve muy difícil una recuperación del consumo y la inversión y por lo tanto de la producción y el empleo. “Insistimos que para ello es necesario un golpe de timón de la política económica”, acotó el CEESP.

Programas de apoyo para una reactivación rápida de la actividad económica no están considerados en la agenda pública. La administración va en sentido contrario en casi todos los aspectos que se requieren para generar un mayor crecimiento, inversión y bienestar para los hogares.