Al calificar como “triunfalista y optimista” el segundo informe de gobierno de Andrés Manuel López Obrador, por no coincidir con la realidad de la economía, el sector privado demandó a las autoridades transparentar el origen y el cálculo de los 1.3 billones de pesos ahorrados por la política de austeridad, puesto que esto no se ha reflejado en el impulso de la economía.

“En los primeros dos años de gobierno se habrá acumulado una caída de aproximadamente 9.3% del PIB. Sólo en dos ocasiones ha caído el PIB en los dos primeros años de gobierno, en el de Miguel de la Madrid y el de Vicente Fox, cuando se reportaron bajas de 1.0% y 0.4%, respectivamente”, refirió el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).

A través de su análisis ejecutivo económico semanal, el organismo del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) advirtió que en ausencia de políticas para mitigar la contracción y la debilidad de la demanda agregada, “los riesgos para 2021 se incrementan”.

Aseveró que el discurso que ofreció el jefe del Ejecutivo al término de su segundo año de mandato “plantea, nuevamente, un escenario triunfalista en el que resaltó la instrumentación de políticas de apoyo y gasto suficiente destinado para atender la emergencia económica y sanitaria con recursos provenientes de sus políticas de ahorro y austeridad que, según sus cifras, en los primeros dos años de gobierno “se han ahorrado 1.3 billones de pesos en compras y contratos, reduciendo al mínimo el robo de combustible; el llamado huachicol, disminuyendo drásticamente la defraudación fiscal y otras malas prácticas dañinas que proliferaban en la hacienda pública en el antiguo régimen”.

Sería deseable —dijo— que el informe de finanzas públicas que regularmente se entrega al Congreso explicara el origen de ese cálculo.

“Nada de esto se ha reflejado en un impulso al crecimiento económico. Tampoco parece haber mitigado efectivamente los efectos de la pandemia en la población. México ocupa el cuarto lugar en decesos por Covid a nivel mundial, es el primer lugar en muertes del personal sanitario, es mal calificado en el manejo de la pandemia, además de ser el penúltimo en la asignación de recursos para atender la emergencia sanitaria”, señalaron los analistas del sector privado.

La pobreza se incrementa y también la dependencia en las transferencias del gobierno de esa población, pero esto puede beneficiar políticamente al partido del gobierno, afirmó el CEESP.

Sostuvo que la posibilidad de recuperar los empleos perdidos por los efectos del confinamiento sanitario rápidamente y de generar puestos de trabajo adicionales de calidad para absorber la creciente oferta que se integra naturalmente al mercado laboral, “se torna complicado”.

Esto, agudizaría el aumento de la pobreza, como ya lo ha anticipado el Consejo Nacional de Evaluación (Coneval), lo que indica que el bienestar, o supervivencia de los hogares más necesitados dependerá más y más de los programas asistenciales del gobierno.

“Esto perpetúa la pobreza, pero bajo un apoyo sólido como el que aparentemente goza el gobierno, lo puede beneficiar políticamente. Si ese es el objetivo, el hecho de que la mejor manera de combatir la pobreza de manera duradera sea el empleo y la formación de capital humano se vuelve irrelevante”, lamentó el sector empresarial.