El consejo de administración de Petróleos Mexicanos (Pemex) aprobó que se presente la solicitud a la Secretaría de Energía para aglomerar 42 asignaciones que ya tiene la empresa en 11 clústers o conjuntos de bloques con similitudes geográficas y de recursos. Éstos pasarían a ser contratos de exploración y producción cuando se apruebe el cambio y así la industria podrá nominarlos para que sean licitados a manera de farmouts en asociación con la estatal.

El think tank Pulso Energético de la Asociación Mexicana de Empresas de Hidrocarburos considera que el éxito de esta propuesta depende en gran medida de poner mayores extensiones territoriales a licitación, esperando que sea el propio mercado el que escoja las mejores. El hecho de ponerlas a licitación de forma simultánea, además, permitirá que la industria desarrolle estrategias multibloque, aprovechando sinergias y economías de escala, consideran.

De acuerdo con información de la Comisión Nacional de Hidrocarburos el gobierno lleva 4.4% de la meta de inversión, planteada de aquí al 2040, en lo que respecta a farmouts. “Pero nos ha tomado 12.5% del tiempo disponible alcanzarla. De conservar este paso, al llegar al 2040, habríamos alcanzado apenas poco más de una tercera parte del objetivo. Hay que acelerar el paso”, aseveran. De acuerdo con la Agencia Internacional de Energía, la meta de inversiones petroleras para que México llegue a un nivel de extracción superior a 3.3 millones de barriles, como contempla el gobierno, es de 640,000 millones de dólares. Según el Outlook sobre México realizado por este organismo con base 2014, restan entonces 24 años para lograrlo en los términos planteados.

Asumiendo inversiones equivalentes a 15 rondas tan exitosas como la Ronda Uno de parte de la industria, Pulso Energético concluyó que se necesitaban 344,000 millones de dólares de inversión de parte de Pemex, equivalentes a su máximo histórico de inversión anual en exploración y producción (entre el 2011 y el 2014) sostenido por 24 años. Dado el contexto actual de precios bajos actuales, es poco realista esperar que la inversión de Pemex, por sí sola, pueda prácticamente duplicarse, pasando de los 7,000 millones de dólares actuales a los 14,400 millones que se necesitan. Por lo que las asociaciones serán indispensables para cumplir con estos objetivos.

PEMEX Y SU PORTAFOLIO

La conversación sobre la necesidad de los farmouts de Pemex ha estado acompañada de una serie de mitos, explicó Pulso Energético. Entre los más comunes están pensar que todas las asociaciones de Pemex deben responder a alguna carencia: tecnología, escala o dinero para desarrollar un proyecto específico.

Sin embargo, las asociaciones, más que un mecanismo para suplir carencias, son una herramienta de intercambio que permite optimizar el portafolio de inversiones de una compañía petrolera a partir de las ventajas que le da su experiencia y las fortalezas que ha construido.

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