Bruselas, Bél. El proteccionismo que proclama Donald Trump para Estados Unidos se convierte en el mejor momento de México para que diversifique comercio, invierta y emprenda alianzas con empresas belgas y con ello sea beneficiado de las ventajas de ser un socio en la Unión Europea, afirma Michel Kempeneers, director de Mercados Extranjeros de Agencia Valona para la Exportación y las Inversiones Extranjeras (Awex).

México es el principal socio de América Latina para Bélgica y aunque la relación comercial entre ambas naciones ha crecido 20% durante los primeros siete meses del 2017, respecto del mismo periodo del 2016, al pasar de 1,400 millones de dólares a 1,800 millones de dólares, el comercio es pequeño y existe un gran potencial.

Luego de las amenazas del presidente estadounidense para cancelar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, el gobierno mexicano ha emprendido trabajos para ampliar los mercados y buscar oportunidades para los productos mexicanos fuera de la región, en donde Europa cobra relevancia.

El representante de la agencia de promoción exterior belga afirmó que Bélgica busca profundizar el comercio con el socio de América del Norte, a través de alianzas comerciales e inversiones en sectores con alto potencial de crecimiento como el agroalimentario, la manufactura, energético, biotecnología, medio ambiente y aeroespacial, entre otros.

De México vienen varios productos como insumos, pero requerimos valor agregado, porque sabemos que es muy fuerte en la manufactura, y podemos hacer alianzas estratégicas o complementarnos en la elaboración de productos industriales, como acero, aviones, electrónico, otros , comentó Marina Silva, encargada de la Promoción Comercial de Awex en Latinoamérica.

Tanto Kempenners como Silva garantizaron que Bélgica al ser considerado como el corazón de la Unión Europea se convierte en puerta de acceso al resto de los países de Europa, de interés para las empresas mexicanas como es el caso de España, Francia, Alemania, Reino Unido y más; además existen grandes incentivos (fiscales, financieros y territoriales) para las compañías extranjeras sin importar el tamaño.

El directivo de Awex dijo que si una empresa mexicana busca invertir en Bélgica pasaría a ser parte no sólo del país, sino de la Unión Europa, al gozar de los mismos beneficios que poseen las compañías belgas como financiamientos de hasta 30% del total de la inversión, prestamos de oficinas para operar, facilidad de idioma (al hablarse el español), seguridad, certeza jurídica, otros.

Productos como la chía, nopal, coco, y otros vegetales son bienvenidos para ofrecerlos entre los consumidores belgas.

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