En medio de las dudas sobre el abastecimiento de energía en Argentina y Brasil, los dos países pretenden acelerar el proyecto de construcción de dos centrales hidroeléctricas en el río Uruguay.

Juntas, tendrían capacidad para generar 2,200 megawatts (MW) y su presupuesto es, preliminarmente, de 5,200 millones de dólares. Las inversiones y la energía producida se dividirían en partes iguales.

Un consorcio de empresas brasileñas y argentinas elabora, desde mayo pasado, los estudios de las centrales de Garabi y Panambi. El plazo para la entrega de los trabajos termina en febrero de 2015. Esperamos tener listos los estudios a final de año , dijo a Valor el director de generación de Eletrobras, Valter Cardeal. Eletrobras sigue el proyecto con la estatal argentina Ebisa.

Una etapa importante fue superada la semana pasada, según Cardeal. El Instituto Brasileño de Medio Ambiente (Ibama) liberó el término de referencia definitivo de los estudios ambientales.

Ahora, los emprendedores tienen un guion completo para arribar al proceso de licenciamiento de las hidroeléctricas. Si todo sigue adelante, no se necesitará realizar una subasta para la concesión.

Como están en la frontera, Eletrobras y Ebisa tendrían la responsabilidad sobre el emprendimiento y podrían ir directamente a la licitación de las obras civiles, constituyendo una empresa binacional – en los moldes de Itaipu para llevarlo adelante.

La expectativa de Cardeal es que puedan contratarse las constructoras y las obras comiencen en 2015, anticipando los planes de construcción a partir del 2016.

Contenido de la Red Iberoamericana de Prensa Económica