Las empresas petroleras privadas establecidas en México, representadas por la Asociación Mexicana de Empresas de Hidrocarburos (Amexhi), pidieron al nuevo gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) reconsiderar la suspensión indefinida de las licitaciones de contratos petroleros, bajo el argumento de que el desarrollo de campos petroleros por parte de privados es consistente con la meta de AMLO de revertir la caída en la producción nacional de crudo.

El martes, la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) anunció la cancelación de las rondas 3.2 y 3.3 de recursos convencionales y no convencionales, respectivamente, así como el aplazamiento de la licitación de asociaciones con Pemex.

De acuerdo con el regulador, el 7 de diciembre del 2018, la Secretaría de Energía le solicitó la exclusión de las 37 y nueve áreas contractuales de las dos licitaciones que se efectuarían el próximo 14 de febrero, con objeto de revisar la política energética y evaluar los resultados y avances de los contratos de exploración y extracción de hidrocarburos vigentes.

“Esperamos que el gobierno de la República reconsidere su decisión de cancelar las rondas de 3.2 y 3.3, así como de posponer las asociaciones de Pemex (farmouts), pues creemos que con ellas, el país puede seguir contando con mecanismos idóneos para alcanzar los objetivos de producción que se ha planteado la administración del presidente López Obrador”, indicó al respecto la Amexhi, de la que forman parte en México firmas como British Petroleum, Shell, Chevron, Exxon Mobil, Ecopetrol, Petrobras y la misma Pemex.

Por su parte, la Alianza Mexicana contra el Fracking, conformada después de la reforma energética, expresó que el anuncio realizado por la CNH sobre cancelar la licitación de la ronda 3.3 de hidrocarburos no convencionales es una decisión acertada y representa un avance para detener el fracking. Sin embargo, aún queda pendiente lo más importante, dijeron: avanzar en la prohibición de esta práctica en México.

La asociación detalló que Pemex mantiene 29 bloques de hidrocarburos no convencionales otorgados mediante asignaciones en la Ronda Cero, correspondientes a 20 bloques de extracción y exploración en el área de Chicontepec (Veracruz y Puebla), y nueve más para exploración en Coahuila, Veracruz, Puebla y Tamaulipas. “Por esta razón, sigue más que vigente la exigencia de prohibir el fracking”, aseguraron.

La Ronda 3.3 quedó integrada por nueve áreas contractuales bajo la modalidad de contrato tipo licencia —en el que el contratista no deduce costos y otorga contraprestaciones al Estado en efectivo sobre una base de ingresos— con una superficie promedio de 300 kilómetros cuadrados, ubicadas al norte del estado de Tamaulipas.

Hasta el último reporte de la CNH, seis empresas ya habían acreditado su acceso al cuarto de datos: Pemex, la holandesa Shell, la estadounidense Southern Geo, la argentina Tecpetrol, la mexicana Tonalli Energía y la suiza Trafigura.

También los convencionales

El gobierno canceló también la Ronda 3.2, para 37 bloques gasíferos convencionales en los cuales la inversión estimada era de alrededor de 89 millones de dólares por bloque en caso de que haya éxito geológico a lo largo de 30 años de vigencia de los contratos.

De estas áreas, 21 de ellas se ubican en la cuenca de Burgos, nueve en las cuencas Tampico-Misantla y Veracruz, y siete en las cuencas del sureste, en los estados de Nuevo León, Tamaulipas, Veracruz y Tabasco. La totalidad de las áreas a licitar cubría una superficie de 9,513 kilómetros cuadrados, 1.5 veces más superficie que las licitaciones terrestres anteriores.

En esta licitación, 15 empresas ya habían iniciado el proceso de precalificación: la alemana Deutsche Erdoel; las estadounidenses Avanzia Exploración y Producción, CNE Oil and Gas, Gat Oil and Gas, Petroleum Incremental y Southern Geo; la srge8 Tecpetrol; las canadienses Gran Tierra y Pacific Rubiales, y las mexicanas Petrobal, Jaguar, Galem Energy, Tonalli, Química Apollo, además de Pemex.

Finalmente, el 10 de diciembre del 2018, la Secretaría de Energía solicitó a la CNH diferir la licitación para siete contratos de licencia de privados en asociación con Pemex en bloques terrestres que se agruparán en clústeres donde la estatal tendría 45% de los contratos. Así, el proceso se mantiene vigente y podría ser en octubre próximo.

Punto final a la ronda de no convencionales

Los nueve bloques de la Ronda 3.3 abarcaban una superficie de 2,704 kilómetros cuadrados en el estado de Tamaulipas, y contaban con recursos prospectivos no convencionales por 1,161 millones de barriles de petróleo crudo equivalente, que representa tres veces más que todos los recursos asignados en 46 áreas terrestres de las rondas petroleras previas. Además, tenían 53,000 millones de barriles de petróleo crudo equivalente en recursos convencionales.

En caso de éxito comercial, la inversión total en estas áreas ascendería a 3,293 millones de dólares a lo largo de los 30 años de duración de los contratos.

Convencionales también se cancelan

La ronda más grande de recursos convencionales realizada hasta el momento, la Ronda 3.2, también fue cancelada. Los 37 bloques a concurso para contratos de licencia de esta licitación abarcaban 9,513 kilómetros cuadrados tierra adentro. Se ubicaban en la cuenca de Burgos, Tampico-Misantla y Veracruz y las cuencas del sureste de Nuevo León, Tamaulipas, Veracruz y Tabasco.

Tenían 260,000 millones de barriles de petróleo crudo equivalente como recursos prospectivos.

En esta licitación había ya 17 bloquees en operación con 219,000 millones de barriles de petróleo crudo equivalente como recursos remanentes. La anterior administración estimó una inversión de 89 millones de dólares por bloque en caso de éxitos comerciales a lo largo de los 30 años de vida de los contratos.

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