La vida de los seres humanos en la Tierra está condicionada por la forma en la que utilizamos la energía. Los alimentos que consume nuestro cuerpo, el carbón que usan buena parte de las plantas termoeléctricas en todo el mundo y las inmensas cantidades de petróleo que utilizan muchas industrias son todas formas de disponer de la energía necesaria para acceder a las comodidades que disfrutamos hoy en día: transporte rápido y eficiente, un baño de agua caliente, luz artificial, conservación de los alimentos, entre muchas otras.

NOTICIA: Reduzca su consumo de luz con ayuda de Internet

Al mismo tiempo, la producción y el consumo de energía son los principales responsables del cambio de temperatura en el planeta, que ha ocasionado el deshielo de los polos y el aumento del nivel del mar; así como el incremento de la contaminación en muchas ciudades.

En marzo de 2016, y por primera vez desde que se tiene registro, los niveles mundiales de dióxido de carbono se mantuvieron por encima de 400 partes por millón durante un mes , explica el Foro Económico Mundial (WEF, por su sigla en inglés) en su Informe sobre el Índice de Rendimiento de la Arquitectura Energética Mundial 2017 (EAPI, por su sigla en inglés).

NOTICIA: Energía no entra en la renegociacion del TLC: Carlos Pascual

El WEF afirma que vale la pena el esfuerzo por lograr una forma de producir energía que sea sostenible y segura, cuando en realidad es obligatorio si no queremos que se vean afectados sectores como la disponibilidad laboral, la productividad económica y la calidad de vida de la población.

El Índice de Rendimiento de la Arquitectura Energética Mundial se publicó por primera vez en el 2013, como resultado de la reunión del WEF en el 2012, y de acuerdo con esta organización, ayuda a entender cómo funcionan los sistemas energéticos y para mejorar la arquitectura energética de los países. El EAPI es un índice compuesto que evalúa 18 indicadores para medir el desempeño de los sistemas energéticos de 127 países.

Entre los indicadores analizados por el EAPI destaca la importación y exportación de combustibles fósiles; si el país cuenta con un subsidio a los combustibles; los precios de la electricidad para la industria; las emisiones de partículas contaminantes; la tasa de personas con electricidad y la diversidad de las fuentes de energía que cada país utiliza.

NOTICIA: Culpar a la globalización no resolverá nada: Xi Jinping

Para el WEF, no se requiere reducir el consumo de energía en todo el mundo, más bien es necesario alcanzar la demanda de energía a nivel mundial. Los objetivos de esta institución con respecto a la producción y el consumo de energía se inclinan más por las metas económicas que por las de sostenibilidad y preservación del medio ambiente.

El primer lugar del índice lo ocupa Suiza, debido a que este país europeo se ha beneficiado de una combinación de diversas fuentes de energía; de un bajo consumo energético y de bajas emisiones de dióxido de carbono (CO2) en la producción de electricidad. Bahrein figura en el lugar 127, el último de la lista, debido sobre todo a su poco crecimiento económico y a la poca inversión que realiza para fomentar la sostenibilidad. Este año, México pasó del lugar 59 al 44, al avanzar 15 lugares dentro del índice.

Los objetivos del WEF con respecto a la producción y el consumo de energía son: generar crecimiento económico, garantizar el acceso de energía para todos de forma segura y producir energía de forma sostenible. ¿Acaso estos objetivos no son contradictorios? ¿Para lograr la sostenibilidad energética no es necesario reducir nuestro consumo?

Estos son ocho datos sobre la producción y el consumo de energía en el mundo:

1. El consumo de energía sigue aumentando

El consumo de energía ha seguido aumentando desde el 2012, pero a un ritmo más bajo que durante la década anterior. De acuerdo con el Foro Económico Mundial, este aumento del consumo se debe sobre todo a los países emergentes, cuyo desarrollo se funda sobre todo en la energía.

2. Los mercados energéticos se están transformando hacia la sostenibilidad

Según el WEF, las energías renovables ocupan un lugar cada vez más importante dentro de la producción de energía. La participación de la energía solar en la generación mundial de electricidad casi se ha duplicado cada dos años desde el año 2000, y cada cuatro años, en el caso de la energía eólica. Con cada duplicación, el costo de la energía solar cae 24% y el del viento, 19% , refiere la organización.

De acuerdo con el WEF, esta tendencia de la producción de energía sugiere un cambio permanente en la combinación energética del futuro . El organismo internacional refiere que este cambio está determinado por una disminución del consumo de carbón; por el incremento en la extracción del gas y de la utilización de las energías renovables, y por una mayor productividad energética de las principales economías, como China y Estados Unidos. ¿La mayor productividad energética es con energías renovables?

3. Los países más pequeños consumen energía de forma más eficiente

El primer lugar entre los países que cuentan con una mejor arquitectura energética lo ocupa Suiza. Los países dentro de los primeros 20 lugares son los mismos que en el reporte del 2016, sólo Irlanda, Alemania y Eslovaquia entraron por vez primera a esta lista. Asimismo, de acuerdo con el WEF, los países que se encuentran en los primeros lugares son por lo regular países pequeños, con una población no muy numerosa, debido a que es más fácil activar cambios en la producción y el consumo de energía si la población es más pequeña.

El estudio del WEF también reveló que la mayoría de los países que ocupan los primeros lugares son economías avanzadas, con un alto Producto Interno Bruto per cápita, diversificación de las importaciones y están bien integrados en el sistema financiero mundial. ¿No son todas estas actividades que contribuyen a un mayor consumo de energía y por tanto al calentamiento global?

4. Europa lleva la delantera energética

Los países europeos dominan el panorama de la eficiencia energética. Suiza es el país con la mejor arquitectura energética por tercer año consecutivo y los 28 estados que conforman a la Unión Europea ocupan 14 de los primeros 20 lugares de la clasificación del EAPI, entre los que destacan Noruega, Suecia, Dinamarca y Francia, que junto con Suiza ocupan los primeros cinco lugares de la clasificación. Cabe destacar que, de acuerdo con el WEF, este grupo de países europeos ha mantenido o aumentado su calificación en prácticamente todos los indicadores que analiza el estudio.

5. Los mayores consumidores siguen consumiendo más

Los mayores consumidores de energía en el mundo están consumiendo cada vez más. De acuerdo con el informe del WEF, el consumo de energía de países como China , India, Japón, Rusia y Estados Unidos rebasa por mucho el consumo de las 20 naciones con la mejor arquitectura energética. Entre los países de mayor consumo, China se encuentra a la zaga de las demás potencias mundiales, debido a un consumo intenso de la energía y a las altas emisiones de CO2 que despide su industria.

Aunque una de las principales características de la extracción de gas shale es el alto nivel de afectaciones que esta técnica provoca en el medio ambiente. Sin embargo, de acuerdo con el WEF, Estados Unidos ha hecho progresos en su infraestructura energética debido al aumento en la producción de gas de esquisto y a la creciente inversión de energías renovables.

6. Los mejores y los peores están cada vez más alejados

Los países con la mejor calificación y el resto de la tabla muestran una creciente división en su desempeño. Al comparar la lista de este año con la del 2016, el aumento en el puntaje de los 20 países con mejor desempeño es el doble que el de todos los demás países. De acuerdo con el Foro Económico Mundial, esta creciente diferencia en la magnitud de la mejora del rendimiento entre los dos grupos refleja un mayor fortalecimiento de los sectores energéticos de los países que ya tienen un buen desempeño .Sin embargo, hay que destacar que las mejoras realizadas por los países que encabezan la lista tienen más que ver con el crecimiento energético y el desarrollo de infraestructura que con la sostenibilidad energética debido a que al menos los 10 primeros lugares son importadores netos de energía.

7. México es uno de los que más ha avanzado

Según el análisis hecho por el WEF, Jamaica, Nicaragua, Tayikistán, Luxemburgo y Uruguay son los países que han mostrado un mejor desempeño energético en los últimos años. La diversificación de sus fuentes de energía, el aumento de las energías renovables y la reducción de las importaciones de hidrocarburos son las principales razones por las que Uruguay pasó del lugar 25 al 10 de la lista, colándose como uno de los países con la mejor estrategia energética del mundo.

A pesar de ser un exportador neto de hidrocarburos, México importa la mayor parte de los combustibles fósiles que ocupa su población. Sin embargo, de acuerdo con el WEF, el ascenso de este país dentro del ranking se debe a las diferentes reformas que impulsó el presidente Enrique Peña Nieto, entre las que se encuentra la energética. Para la organización internacional, el éxito de la estrategia energética en México recae en la liberación de los precios de los combustibles y en la reestructuración de la Comisión Federal de Electricidad. El WEF no menciona en ningún momento una mayor inversión en fuentes de energía renovables ni en mayores regulaciones para el uso de hidrocarburos como fuente de energía.

8. Estrategias para mejorar la producción y el consumo de energía

De acuerdo con el EAPI 2017, los países que han avanzado con respecto a su infraestructura y eficiencia energéticas han aplicado tres principios para dirigir los sistemas energéticos. El primero es establecer una estrategia a largo plazo para la energía y comprometerse con ella. Este factor puede resultar particularmente difícil para México, debido a que el problema de México es que la falta de continuidad política da al traste con cualquier otro tipo de continuidad.

El segundo principio es que los países deben activar la transición energética entre las fuentes de energía no renovables y las renovables con políticas y estrategias que se adapten al contexto de cada país y que hayan sido diseñadas por distintos sectores de la población.

El tercero y último de los principios mencionados por el WEF es la inversión en áreas estratégicas. La inversión del sector privado requiere una administración responsable para garantizar que se centra en las áreas adecuadas (...) En algunos casos, la necesidad de inversión significa abrir al sector privado sectores de la energía históricamente monopolizados públicamente, como lo ha hecho con éxito México con sus sectores de petróleo y gas y electricidad . Aunque esto no se ha visto reflejado por el acceso universal de las personas a la energía, ni por un crecimiento económico sostenido y mucho menos, por una estrategia de sostenibilidad que regule la emisión de contaminantes.

NOTICIA: Sonora reactiva programa de ahorro de energía

[email protected]