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Alcanzan la punta del cielo con negociaciones inteligentes
Esta empresa mexicana ha logrado posicionar su producto, dentro y fuera del país, al distribuir en diversas firmas de alto nivel las distintas opciones de café que crearon para sus clientes.
Café Punta del Cielo es un caso exitoso de cómo las alianzas estratégicas pueden ayudar a apuntalar fuertemente las propuestas de emprendedores, que tiene no sólo un buen producto que ofrecer, sino la visión y las metas claras que quieren alcanzar.
Esta empresa mexicana ha logrado posicionar su producto, dentro y fuera del país, al distribuir en diversas firmas de alto nivel las distintas opciones de café que crearon para sus clientes.
Cadenas hoteleras como Grupo Posadas, Marriot, Fiesta Americana y Fiesta In, la aerolínea Mexicana de Aviación, las cafeterías Clubs, Krispy Kreme y las tiendas de autoservicio Wal-Mart, Superama y Comercial Mexicana, son los negocios que albergan este nuevo concepto, y que se unen a las 14 cafeterías propias además de las franquiciadas por toda República y en el extranjero, en Canadá, Estados Unidos y Europa.
Pablo González Cid, director general de la empresa aseguró en entrevista para El Economista que la misión del negocio se resume en una frase: "ofrecer la calidad total del café", objetivo que va más allá de sus ventas, ya que buscan consolidar y difundir la calidad de este producto mexicano en el mundo, a través de cafeterías que se caracterizan por gozar de un concepto moderno y urbano.
"Nos diferenciamos de los demás porque siempre vamos un paso adelante en innovación, en desarrollo, en los productos", afirmó el empresario, al precisar que una de las estrategias para ha dado mayor potencial a su empresa ha sido mejorar el producto mediante la investigación y el desarrollo tecnológico.
Sistema patentado
Las técnicas innovadoras empleadas para producir el aromático, han contribuido a conservar las cualidades de un café de altura, a través de un sistema patentado de empaque que permite envasar el café herméticamente justo al momento en que sale del tostador.
"No importa cuando abras el empaque, siempre se va a obtener el aroma del café tostado", dijo.
La compañía es pionera en México en cuanto al uso de nitrógeno líquido que, al desplazar al oxígeno permite conservar las características del producto por períodos de tiempo más largos.
Otra de las claves del negocio que comenzó a franquiciarse en 2004, es que ha desarrollado una línea de productos gourmet, entre los que destacan el Sistema Espresso Pods, único en el país; las bebidas frías Ice Cap y Xzo; además de los Chocolates Beans, Café Punta del Cielo, de finísima calidad, entre otros.
Adicionalmente, son una de las primeras firmas en ofrecer café 100% arábiga de calidad SHB, que es cultivado bajo sombra y se distingue como los mejores del mundo.
El detonador para el negocio
El empresario, quien también es autor del libro El café en México, platicó que el detonador para la creación de este negocio que comenzó en 2000 fue la alta producción de grano que tiene México, que lo coloca como el quinto productor mundial, sin embargo, tiene un consumo muy bajo, de apenas 700 gramos.
“No tenemos un consumo per-cápita alto como Finlandia, donde no tienen un sólo arbusto de café y cada habitante toma en promedio 13 kilos por año, según cifras del Consejo Mexicano del Café”, dijo.
Indicó que, por otro lado, existen países altamente productores como Brasil, donde el consumo per cápita es de 3 kilos, mientras que paradójicamente nuestro país casi no toma café aún siendo teniendo alta producción.
Esta situación le hizo descubrir un nicho de mercado importante, y ”ver una gran oportunidad para promover el café mexicano a nivel nacional e internacional, tratando de que la gente se sienta orgullosa de lo bien hecho en México”.
“Antes el café mexicano era vendido casi rogándole a la gente que lo comprara, como si el consumidor le hiciera un favor a quien se lo vendía, ahora se trata de que compren café mexicano, sólo porque es de México”, indicó.
scolon@eleconomista.com.mx