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Hacienda responde a The Economist sobre su análisis de una economía mexicana "rota"
La Secretaría de Hacienda rechazó el diagnóstico de “economía rota” publicado por The Economist, al considerar que omite factores clave de origen externo, al mismo tiempo que omite avances sociales y cambios estructurales recientes, en un contexto de desaceleración que el gobierno califica como cíclica.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) respondió este martes al artículo “Mexico’s broken economy” publicado por The Economist, rechazando la caracterización de una economía mexicana “rota” y calificando el análisis como incompleto al omitir variables clave del contexto económico actual.
El posicionamiento, difundido oficialmente por Hacienda, sostiene que la desaceleración económica observada en México responde a factores cíclicos y externos, y no a un deterioro estructural como plantea la publicación británica.
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“La evidencia no sustenta la narrativa de una “economía rota”. Lo que observamos es un ajuste cíclico configurado por choques externos y la normalización de políticas, no una falla de los fundamentos” asegura Hacienda, a través de su comunicado.
El artículo de The Economist argumenta que México atraviesa un periodo de bajo crecimiento (con un avance de apenas 0.8% en 2025) y atribuye esta situación principalmente a problemas interno: la debilidad de la inversión, la inseguridad y cambios institucionales que afectan la confianza.
Adicionalmente, la publicación de la revista estadounidense sostiene que los problemas económicos del país son “autoinfligidos” y no resultado de factores externos como la política comercial de Estados Unidos.
Frente a este diagnóstico, Hacienda planteó una crítica central: las omisiones del análisis.
La respuesta del gobierno de México resalta, en primer lugar, las ausencias: el impacto de las decisiones arancelarias de Estados Unidos sobre los flujos comerciales y las “fortalezas estructurales” alcanzadas por México en los años recientes.
Además, la dependencia considera que el artículo es incompleto en su lectura sobre la inversión. Si bien reconoce una desaceleración, sostiene que no se contextualiza adecuadamente la caída reciente de la inversión pública y privada dentro de un entorno global adverso, marcado por tensiones comerciales, ajustes monetarios y menor dinamismo internacional.
Otro punto que Hacienda subraya como omisión relevante es el de los cambios estructurales en el sector energético. De acuerdo con su postura, el análisis de The Economist no incorpora los ajustes orientados a atraer capital privado ni el incremento de la inversión pública en generación y transmisión eléctrica, elementos que, a juicio del gobierno, son fundamentales para el crecimiento futuro.
En su argumentación, la SHCP también enfatiza que la economía mexicana mantiene fundamentos sólidos. Entre ellos, destaca la estabilidad macroeconómica, el manejo prudente de la deuda, la fortaleza del sistema financiero y un mercado laboral con niveles históricos de empleo formal. También defiende que el consumo interno ha mostrado resiliencia, impulsado por incrementos salariales y programas sociales.
En contraste, The Economist pone el acento en los riesgos estructurales de largo plazo, señalando que reformas institucionales, la debilidad del Estado de derecho y la inseguridad han limitado la inversión y el crecimiento sostenido.
Este enfoque también advierte que el control estatal en sectores estratégicos, como el energético, ha reducido el acceso a capital privado.
La divergencia entre ambas posturas refleja dos lecturas distintas de la economía mexicana. Mientras la publicación internacional privilegia los factores estructurales que limitan el crecimiento potencial, el gobierno mexicano subraya los indicadores de estabilidad y los avances sociales recientes.
De acuerdo con o establecido por Hacienda, la narrativa de la economía rota “corre el riesgo de ignorar tanto la resiliencia de la economía mexicana como las condiciones ya establecidas para una recuperación del crecimiento”.
Está respuesta al análisis de la publicación de The Economist se da en un momento clave para la economía mexicana, marcada por la expectativa de capitalizar el nearshoring y fortalecer su posición en las cadenas globales de suministro. En este contexto, la respuesta oficial ofrece otro diagnóstico, al mismo tiempo que busca sostener la confianza de inversionistas y mercados.



