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Capital Humano

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¿Cómo construir redes de apoyo en el trabajo para prevenir la soledad?

La soledad en el trabajo afecta la salud mental, la productividad y el bienestar; sin embargo, construir redes de apoyo fomenta entornos saludables que ayudan a prevenir el aislamiento y fortalecen la colaboración.

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Crear redes de apoyo en el trabajo fomenta la productividad, el acompañamiento, la confianza y la seguridad psicológica.Foto: Shutterstock.

Nancy Escutia

La sensación de soledad no es sólo un problema emocional, también es un desafío para el bienestar laboral. Hay personas que, aún acompañadas, se sienten solas y pedir ayuda les resulta complejo, un factor que puede inhibir la colaboración y la productividad, por ello es fundamental construir redes de apoyo en el trabajo.

La soledad y el aislamiento tienen consecuencias letales pues se asocian con 100 muertes por hora y afectan a uno de cada seis adultos, disminuyendo su rendimiento laboral y aumentando el riesgo de cardiopatías, accidentes cerebrovasculares, depresión, ansiedad y demencia, señala la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Según la Revista Internacional de Investigación Ambiental y Salud Pública, la soledad es la consecuencia emocional negativa por la discrepancia entre las relaciones interpersonales que se desean tener y las que se viven.

En México, por ejemplo, 59% de las personas considera que su empresa no se ocupa del bienestar, lo cual fomenta que 44% se sientan solos y deseen tener mayor interacción con sus compañeros, señala el Estudio de Felicidad Organizacional de Grupo Adecco México y Awards of Happiness.

La OMS subraya que establecer y mantener vínculos moldea el cerebro, las emociones y aumenta las posibilidades de llevar una vida saludable, lo que fomenta la salud física y mental, la confianza, la innovación, la resolución de problemas y la resiliencia.

Redes de apoyo son resultado de un buen ambiente laboral

María Macías, especialista en salud mental en el trabajo y creadora de Espacio Psyche, comparte que hay una creencia en torno a que las prácticas y políticas de felicidad organizacional son suficientes para buen ambiente laboral, pero en realidad la clave está en las relaciones que se construyen al interior mediante redes de apoyo.

“Hay que distinguir que hay interacciones que pueden ser muy amables y cordiales, pero no forman un tejido de apoyo, incluso puede haber hostilidad; las personas se sienten solas al compartir no sólo cosas del trabajo, sino las personales”, explica.

La creación de redes de apoyo mejora el ambiente laboral; menciona que eso ayuda a que las personas se sienten escuchadas, dispuestas, interesadas por los demás, tolerantes, mejora la convivencia, la posibilidad de pedir o brindar ayuda y la seguridad psicológica.

Agrega que, para crear redes de apoyo en el trabajo se requiere un buen ambiente, y eso implica analizar cómo se integra y se relaciona cada equipo y cómo es liderado, pues en algunos casos el líder puede fomentar competencias por situaciones donde hay favoritismo.

La psicóloga Blanca Gaytán Sánchez, logoterapeuta y tanatóloga, menciona que los líderes generan competencias por favoritismos, lo cual se traduce en sensaciones de injusticia, molestia y enojo, así como distanciamiento y dificultad para crear conexiones.

Las expertas coinciden en que una competencia mal encuadrada hace que las redes de apoyo se diluyan, se generen inseguridades y temor a no ser suficientes, a quedar fuera, perder cercanía con el jefe o que su trabajo se invisibilice.

¿Cómo crear redes de apoyo sólidas en un trabajo nuevo?

Blanca Gaytán Sánchez afirma que llegar a un nuevo empleo es una oportunidad para construir redes de apoyo que prevengan la soledad laboral y ayuden a lograr una interacción que permita un acercamiento con las personas del área.

“Acercarse puede comenzar con un “hola, ¿cómo estás?, ¿cómo es el ambiente?”. No hacerlo tan personal pero sí compartir hobbies o temas ajenos a problemas del trabajo para alimentar relaciones que funcionen desde la armonía y no desde el conflicto”, expone.

Sugiere acercarse para pedir ayuda y conocer la dinámica de trabajo, así como mostrar accesibilidad para conectar con los compañeros, aprovechando, por ejemplo, momentos de convivencia como la hora de la comida, decir: “Oye, ¿me puedo sentar aquí?, ¿dónde van a comer, puedo ir con ustedes?, y hacerlo una vez, no forzarlo”, recomienda.

Por otra parte, para quienes ya se encuentran trabajando dentro de la organización, recomienda practicar la apertura y posibilidad de conocer y ayudar a la persona nueva. “No le vas a contar toda tu vida o los secretos de la empresa, pero le abrirás la posibilidad de comer juntos, de ayudarle, de decirle dónde están las cosas”.

En ese sentido, María Macías resalta que para construir una red de apoyo se requieren condiciones que fomenten la confianza y permitan pedir ayuda. “No hay que perder de vista lo necesario que es pedir ayuda. Por ejemplo, escuchar a quienes llevan muchos años en una empresa hace que el trabajo, la cultura y el clima se vuelvan más manejables”.

Menciona que siempre hay alguien que puede enseñar algo y se les debe prestar atención. “Hay que cuidar que la carga de trabajo no quite la posibilidad de tomarse unos minutos para preguntar a los compañeros sobre cómo están, de conocerlos realmente. Hay que nutrir la curiosidad social, es algo que nos permite no perder la sensibilidad".

Las expertas coinciden en que la clave en la creación de redes de apoyo en el trabajo es entender a cada integrante del equipo, tomarse el tiempo de conocer a los compañeros, saber cómo se sienten, que los hace sentirse vistos, reconocidos y escuchados, compartir experiencias y paulatinamente eso ayudará a generar compañerismo, confianza y apoyo.

Nancy Escutia

Periodista con enfoque jurídico especializada en derechos y políticas laborales, bienestar y salud mental organizacional; egresada de la Maestría en Periodismo Político por la Carlos Septién García.

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