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“Bajo crecimiento, debilidad institucional y fiscal, los riesgos de rebaja en nota de México”
El perfil crediticio del país en la agencia calificadora muestra debilidad en el tema institucional y en lo que por años había sido un valor positivo para su calificación: la fortaleza fiscal.

Foto EE: Rosario Servin
La calificadora Moody´s esperará hasta que se resuelva la revisión del tratado de comercio entre México, Estados Unidos y Canadá, antes de pronunciarse sobre la calificación crediticia de México, admitió el analista soberano Renzo Merino.
La perspectiva negativa de un soberano suele indicar que hay un lapso de siete a 18 meses para que se presente una degradación en la nota crediticia si no se mejoran las condiciones de debilidad.
La calificación soberana de México se encuentra en la categoría “Baa2/ Perspectiva Negativa” que refleja un perfil crediticio de riesgo moderado. Y la perspectiva negativa, que tiene desde noviembre del 2026, indica que hay una probabilidad de rebaja.
Entrevistado por El Economista, explicó que este plazo “puede extenderse si se presentan ciertos eventos que pueden ayudar a formar mejor la decisión (…) como son ahora los temas relacionados a la revisión del tratado de comercio entre México, Estados Unidos y Canadá”.
Subrayó que otro elemento que están analizando antes de tomar alguna decisión sobre la nota, es el tema del apoyo del gobierno federal a Pemex, que está llevando a la medición de deuda a un nivel de 53% del PIB.
Desde su perspectiva, el perfil crediticio de México en Moodys muestra debilidad en el tema institucional y en lo que por años había sido un valor positivo para su calificación: la fortaleza fiscal.
Dijo que el crecimiento económico de México es bajo. Entonces ese es otro riesgo pues lejos de anticipar una mejora, tras el bache de la pandemia, ahora anticipan un PIB cercano al 1% para el año 2026.
Tomando en cuenta la incertidumbre, anticipan que el crecimiento económico para el 2027 será de 1.5% tasa que todavía es baja.
“Entonces México también se demoraría en regresar a un crecimiento 2%, lo que aumenta la posibilidad de que los números de deuda sigan deteriorándose”.
Matizó que en caso de que se presente un recorte en la nota soberana de México, aún estaría en la última categoria dentro del grado de inversión, pero ya en un perfil más bajo.
Pemex genera presión a la deuda soberana
De acuerdo con el analista soberano, la deuda promedio de los países pares de calificación de México, los que están en la categoría “Baa”, es de 58% del PIB.
“México todavía tiene una carga de deuda comparativamente más baja. Ahora hay que recalcar que en el caso de México. Nosotros no incorporamos la deuda de Pemex a nuestra métrica de deuda de gobierno, porque la deuda de Pemex no tiene una garantía explícita por parte del gobierno federal”.
Sin embargo, consideran que la deuda de Pemex es un pasivo contingente importante para el gobierno, pues tal como ha sucedido en los últimos años, continúan dando apoyos no recurrentes para asegurar el cumplimiento del servicio de la deuda de la compañía.
“Si nosotros incorporásemos la deuda de Pemex a los números de deuda de gobierno o de soberano, la carga de la deuda de soberano estaría más cerca del promedio de sus pares, en un momento en el que México ya nuevamente gasta más de sus ingresos en el servicio de deuda”, señaló.
Incorporando el apoyo financiero a Pemex, la deuda soberana en 2025 sería equivalente a 53% o 54% del PIB, admitió, con lo que se habría llegado a una proporción que se esperaba se alcanzará hasta el 2027.
Pago de intereses duplica la media de los pares
Renzo Merino agregó que para tener un panorama completo sobre el perfil crediticio de la nota soberana, utilizan métricas relacionadas a la carga de los intereses que debe afrontar el gobierno.
Los pares de calificación soberana con México gastan más o menos 9% de sus ingresos en pagos de interés, señaló.
“En el 2021 México gastaba más o menos 11% de sus ingresos (en el pago de intereses de la deuda) con lo que ya estaba un poquito más arriba del promedio. Pero en los últimos años, con déficit (fiscal) más amplios y en un contexto de tasas de interés, sobre todo por el lado doméstico todavía altas, (…) los pagos de interés consumieron casi 17% de los ingresos del gobierno en el año 2024”.
Entonces “México, en comparación con sus pares, gasta casi el doble de sus ingresos en pagos de interés, lo que indica que no solamente es un tema de cuánta deuda tiene el gobierno, sino también cuánto le cuesta mantener esta deuda. Y en ese sentido México también se ve de una manera menos favorable que sus pares”.
Seis años de debilitamiento en el perfil crediticio
Desde el 2020 comenzaron a ver que habían debilitamiento de los contrapesos institucionales, los llamados checks and balances y la formulación de ciertas políticas que podrían afectar negativamente el crecimiento económico y las finanzas públicas. Esto llevó a la rebaja de la calificación del soberano del “A3” a “BA1”.
La calificación “A3” que tuvo México desde el 2014, reconocía el buen manejo macroeconómico del país que había apoyado a la economía a sortear los diferentes choques macroeconómicos que se habían presentado, comentó.
También reconocía que ciertas reformas que se llevaron a cabo entre el 2013 y el 2014 alimentaban la posibilidad de que el crecimeitno tendencial de México pudiese ser más alto de 2% promedio.
Sin embargo, “vinieron choques de confianza que afectaron la dinámica de inversión del país, como los cambios en la organización de los tratados de libre comercio con Estados Unidos y Canadá, originalmene bajo el marco NAFTA y ahora bajo el llamado T-MEC, lo que generó mucha incertidumbre que afectó al crecimiento”.

