El gobierno de México destaca en América Latina por ser el más renuente en utilizar medidas fiscales para enfrentar la crisis, a pesar del amplio espacio que sí tiene para hacerlo, consigna un análisis de la calificadora Fitch.

El “modesto estímulo fiscal” que aplica el país, de apenas 0.7% del PIB, alimenta las expectativas de una caída de la actividad menos profunda de la estimada por la agencia, que está en 6.6 por ciento.

En un análisis titulado "América Latina recibe mal parado el golpe de la crisis", la calificadora explica que el país cuenta con una deuda pública y calendario de pagos más manejable que muchos de sus pares de calificación en la región, como Colombia, y amplias opciones de financiamiento.

Según sus datos, la deuda del gobierno asciende a 43.4% del PIB y entre las opciones de financiamiento están encabezadas por la línea de crédito flexible abierta con el Fondo Monetario Internacional (FMI), un spread respecto de bonos de Estados Unidos de 676 puntos base.

En el análisis consignan que el impacto del Covid-19 amplificará la presión fiscal sobre los emergentes de la región, pero advierten que en la medida que mientras más pronto salgan de la recesión y cuenten con una estrategia de salida y estabilidad fiscal, más ágil y sólida será la recuperación.

De hecho, al ordenar a los paises de la región en función de sus métricas fiscales, México se ubica entre los cinco con menos presión fiscal, lo que ampliaría su posibilidad de otorgar una política contracíclica contundente, solo debajo de Chile, Perú, Paraguay y Guatemala.

En el documento, liderado por la analista Shelly Shetty, reconocen que la deuda contingente al alza de la paraestatal Pemex es un factor de riesgo que ha contribuido desde 2019 a que la agencia recorte la nota soberana de México en dos escalones, desde “BBB+” hasta “BBB-“ donde se encuentra ahora. Esto es, en el nivel más bajo del Grado de Inversión.

Repercusión del tibio estímulo fiscal

Detallan que “la respuesta tibia del gobierno de México genera preocupación al tomar en cuenta la alta informalidad prevaleciente en el país, lo que podría contribuir a una perspectiva económica particularmente adversa”.

Este modesto estimulo fiscal tendrá repercusiones en la limitada recuperación esperada para 2021 de 2.1%, refirieron.

En el análisis, consignan que la recuperación económica de México será mucho menos sólida y más pequeña que la de sus pares de calificación en América Latina, como Colombia y Uruguay, como resultado también del desempeño precrisis y de la respuesta contracíclica fiscal.

Exponen por ejemplo que hay una correlación entre el tamaño del paquete de estímulo fiscal y la fortaleza de la recuperación para el año 2021.

Los paquetes fiscales

El paquete de estímulo de Colombia, quien tiene la misma calificación de México, en “BBB-“ equivale a 2.4% del PIB, destacó el análisis. El de México es casi cuatro veces inferior.

Mientras el de Chile, el soberano que Fitch considera tiene el mayor espacio fiscal para estimular a su economía está aplicando un estímulo equivalente a 4.7% del Producto, donde caba el de México hasta 6.7 veces. Su calificación soberana es “A/perspectiva negativa”, cuatro niveles arriba del grado de inversión.

Perú, está impulsando medidas de estímulo que equivalen a 7% del PIB y tiene una nota soberana de “BBB+/perspectiva estable”, que es tres niveles arriba del GI; Paraguay, cuyo rack de medidas contracíclicas equivale a 2.5 puntos del PIB con la calificación “BB+/perspectiva estable”, que es nota especulativa y Guatemala con un plan de estímulo equivalente a 3.7% del PIB y una nota soberana de “B+/perspectiva negativa”, también sin grado de inversión.

El paquete de estímulo más alto en la región lo trae Brasil, de 13.5% del Producto, que es 19.5 veces el tamaño del que está ofreciendo México. El gigante regional tinee una calificación soberana de “BB-/Perspectiva negativa”, también especulativa.

 

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