Por cuarto año consecutivo, la recaudación obtenida por el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) que se aplica a las redes de telecomunicaciones cayó en el periodo de enero a julio, de acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Durante los primeros siete meses del 2017, este gravamen obtuvo ingresos por 3,379 millones de pesos, una reducción de 9.1% en términos reales respecto al mismo periodo del año anterior, cuando recaudó 3,519 millones de pesos.

Ésta es la cuarta vez consecutiva que el IEPS a telecomunicaciones ve reducido sus ingresos: en el 2016 su recaudación cayó 13.2%; en el 2015, 11.1% y en el 2014, 4.1 por ciento.

De acuerdo con la Ley de Ingresos de la Federación 2017, se espera que este año el IEPS a telecomunicaciones recaude un total de 6,700 millones de pesos, a la fecha ha recaudado 50.4% de lo previsto.

Cabe destacar que, desde la entrada en vigor de este gravamen, tan sólo en dos ocasiones ha logrado e incluso superado la meta establecida por el gobierno, esto fue en el 2011 y en el 2013, mientras que del 2014 al 2016 ha quedado por abajo del objetivo.

Este gravamen entró en vigor en el 2010 y estableció que los servicios de telecomunicaciones estén sujetos a un impuesto de 3.0% del valor total del servicio. No obstante, la telefonía rural, telefonía pública, interconexión y el acceso a Internet quedan excluidos.

Un impuesto innecesario

En el 2012, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en su estudio sobre las telecomunicaciones y radiodifusión en México sugirió la eliminación de este gravamen para fomentar el acceso y la adopción de servicios de comunicación, debido a que la Constitución declaró que los servicios de telecomunicaciones y radiodifusión son un derecho fundamental .

La imposición de dicho impuesto tiene una influencia directa en el costo total de estos servicios para los consumidores, colocando una carga relativamente más alta, en comparación con otros sectores sin ese tipo de impuestos, sobre los actores de un sector que genera muchos efectos positivos en la economía. Por lo tanto, dicho impuesto corre el riesgo de obstaculizar los niveles de adopción, innovación e inversión , aseveró la OCDE en la nueva edición de su estudio.

Asimismo, advirtió que a la fecha, el impuesto ha sido recolectado en mayor proporción a partir de los gastos de las personas de los grupos de altos ingresos; sin embargo, a medida que los servicios se vuelven más generalizados es probable que el gravamen tenga un efecto desproporcionado sobre las personas de ingresos más bajos.

Una industria tan crucial como los servicios de telecomunicaciones, que tiene una influencia decisiva en el crecimiento económico y desarrollo de un país, no debería estar sujeta a tales cargas, ya que puede traer efectos secundarios no intencionales sobre la productividad de otros sectores comerciales , aseguró la OCDE.

Agregó que desde la creación del IEPS a telecomunicaciones lo recaudado ha conseguido representar más de 0.30% de los ingresos del gobierno federal, además de que, con el tiempo, se ha vuelto más ineficaz, ya que los servicios de Internet han quedado exentos, lo cual genera que los ingresos de éste se vean disminuidos desde el 2013.

Retomó lo dicho por asociaciones de la industria, como Anatel, que ha enfatizado que eliminar el IEPS a telecomunicaciones no afectaría significativamente los ingresos del gobierno federal porque, por ejemplo, en el 2012 sólo representó 0.26% del total.